Sucesos

Un acto vandálico deja sin transporte sanitario a 33 pacientes del Norte e inutiliza la ambulancia del Teide

Los sindicatos y la Consejería de Sanidad condenan los daños causados a un total de 11 vehículos; tras los dos acaecidos en Gran Canaria, es el tercer ataque de estas características en las Islas en medio año

Los delincuentes reventaron los neumáticos y rompieron los cristales de los 11 vehículos afectados. Gobierno de Canarias
Los delincuentes reventaron los neumáticos y rompieron los cristales de los 11 vehículos afectados. Gobierno de Canarias

Un ataque vandálico ha dejado sin transporte sanitario público a 33 pacientes en el norte de Tenerife y ha inutilizado la ambulancia que cubre la zona del Parque Nacional del Teide, después de que unos delincuentes pincharan las ruedas y rompieran los cristales de un total de 11 vehículos. Al menos, la pronta reacción de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias palió en lo posible las consecuencias negativas para los pacientes, reduciendo el impacto inicial a esas 33 personas. Se trata del tercer ataque vandálico a vehículos sanitarios que tiene lugar en Canarias en menos de medio año, si bien es el primero que tiene como escenario Tenerife, ya que los dos anteriores acaecieron en noviembre del año pasado en Gran Canaria.

Los hechos tuvieron lugar de madrugada en la base del Puerto de la Cruz, donde se estacionan durante el horario nocturno estos 10 vehículos para el transporte sanitario no urgente y la citada ambulancia. Los 10 vehículos son los que llevan a los pacientes a rehabilitación, a consultas y a pruebas diagnósticas, mientras que la ambulancia está adscrita al Servicio Canario de la Salud (SCS).

Tal y como informó ayer la Consejería de Sanidad, desde primera hora se procedió a un reajuste de servicios para priorizar los tratamientos vitales, como son las hemodiálisis y los oncológicos y, “en la medida de lo posible, a los pacientes de aquellos servicios que son prioritarios, contando con la colaboración de los centros de destino donde reciben los tratamientos”. Aun así, ayer se quedaron sin transporte sanitario los 33 pacientes ya citados.

Tanto desde la empresa pública GSC, dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, como desde Comisiones Obreras (CC.OO.) y la Unión Sindical Obrera (USO) se condenó ayer este ataque vandálico, el tercero que tiene lugar en el Archipiélago después de que en noviembre pasado se sucedieran otros dos en Gran Canaria. El primero de ellos, acaecido en Telde, fue con diferencia el de mayor gravedad, ya que se quemaron intencionadamente hasta ocho ambulancias en servicio.

Unos días después se prendió fuego a otras tres ambulancias y a un furgón de transporte en un descampado situado dentro del término municipal de Las Palmas de Gran Canaria, si bien en esa ocasión se trataba de vehículos ya en desuso.

Estos hechos se producen cuando el sector atraviesa tiempos de incertidumbre por dos asuntos que guardan relación. Por una parte, trabajadores del sector han celebrado varias jornadas de huelga para reivindicar sus derechos ante la incertidumbre generada sobre sus puestos de trabajo, por cuanto en breve tendrá lugar la nueva adjudicación del contrato por parte del Gobierno de Canarias. Entre los empresarios isleños cunde especial preocupación ante el temor de que, finalmente, el Ejecutivo que preside Fernando Clavijo opte por las ofertas de firmas peninsulares, en vez de confiar en las isleñas. Dicha conflictividad laboral explica el especial énfasis puesto ayer por los sindicatos a la hora de condenar el nuevo acto vandálico, a tal punto que desde CC.OO. y USO hicieron “un llamamiento a los agentes policiales para que esclarezcan el caso a la mayor brevedad”, y mostraron su confianza de que no se utilice este acto vandálico “para mostrar una imagen agresiva de los trabajadores que no se corresponde con la realidad”.