Arona

Arona logra la eliminación definitiva de la ‘macrociudad’ de Cabo Blanco

Las gestiones del Ayuntamiento motivan que el Cabildo lleve el martes a su Consejo la supresión definitiva de un núcleo para 100.000 habitantes

José Julián Mena (c.) y Luis García, con el consejero Miguel Ángel Pérez. DA
José Julián Mena (c.) y Luis García, con el consejero Miguel Ángel Pérez. DA

La denominada macrociudad de Cabo Blanco es historia, después de que los trámites realizados por el Ayuntamiento de Arona hayan logrado que el Cabildo lleve su supresión definitiva a la próxima reunión del Consejo de Gobierno, tal y como había defendido el actual grupo de gobierno municipal y había sido, incluso, aprobado por el Pleno del Ayuntamiento en una moción institucional. Este proyecto, que preveía el desarrollo de una gran área residencial de más de cuatro millones de metros cuadrados entre Cabo Blanco y Buzanada, había sido incluido en el Plan Insular de Ordenación (PIOT) en 2002, con el objetivo de dar respuesta al gran crecimiento poblacional de la comarca sur, incremento que, según este plan, sería absorbido casi en su totalidad por el municipio de Arona.

La clara oposición a esa ordenación establecida y las gestiones realizadas tanto por el alcalde, José Julián Mena, como por la Concejalía de Urbanismo, que dirige Luis García, ante el área insular de Política Territorial, cuyo titular es Miguel Ángel Pérez, han logrado que esta operación, denominada Operación Singular Estructurante (OSE), sea llevada para su aprobación por el Consejo de Gobierno insular, lo que permitirá que sea eliminada del PIOT, con lo que su ordenación de ese ámbito quedará únicamente en manos municipales y de sus vecinos.

La gran ciudad de Cabo Blanco preveía una concentración entre este núcleo y Buzanada de más de 100.000 personas, una posibilidad que había sido rechazada tanto por Mena como por el conjunto del grupo de gobierno, que inició los trámites para su eliminación desde el inicio del actual mandato. “El modelo de municipio y de ciudad que planteamos para Arona se aleja de la construcción de pueblos dormitorios, pero también de un crecimiento residencial desmesurado”, señala Mena.