
El bailarín y coreógrafo tinerfeño Daniel Abreu (1976) fue el gran vencedor de los Premios Max de las Artes Escénicas, celebrados la noche del lunes en Sevilla. Con su obra, La desnudez, se llevó los galardones a Mejor Espectáculo de Danza, Mejor Intérprete Masculino de Danza y Mejor Coreografía.
-¿Cómo se siente después de ver reconocido su trabajo en La desnudez?
“Muy agradecido y sorprendido. El espectáculo competía con obras de mucha calidad y el reconocimiento me alegra porque es una de las obras a las que más cariño le tengo, aunque se lo tengo a todas. Y haberle dado esos minutos de protagonismo me parece todo un regalo”.
-¿Qué cree que ha enamorado al jurado?
“Esto no te lo puedo contestar yo, no lo sé, la verdad. Pero cuando la hemos presentado en Madrid, el País Vasco y demás la respuesta de la gente es muy emotiva. Amigos con los que tengo más o menos relación entraban en el camerino muy emocionados. Unos llorando, como si les hubiera tocado en algún sitio, otros gritando. Es una obra que casi se puede decir que son dos obras en una. Es una polaridad todo el tiempo. Habla de una historia de amor difícil, pero al mismo tiempo son dos personas que se aman profundamente. Estéticamente es muy bella y creo que lo que provoca es un choque, porque se puede leer tal y como se ve, o se puede leer en flashbacks y casi cuando llegas al final te da la sensación de que has visto la historia al revés. Es un trabajo que por sí solo engancha por muchos sitios”.
-¿Cuál de los galardones le emocionó más?
“A mí me toca mucho el corazón el de Mejor Espectáculo de Danza, porque habla del equipo, de toda la obra, de todo el conjunto. Los espectáculos no son solo coreografías o ideas. Hay mucha gente que está al servicio de esto y era el premio que nos englobaba a todos y por eso me toca especialmente. El de coreografía supone una manera de contar diferente, propia, que yo siempre digo que viene de mis ancestros, de lo que yo he aprendido en mi familia. Por eso es especial. El trabajo que yo hago está al servicio de esa historia, de una familia a la que admiro y respeto, a parte del cariño. Y luego como intérprete, ¿sabes lo que pasa? Que yo ya voy viendo que me quedo un poco mayor (risas). El hecho de que me destaquen teniendo como finalistas a Miguel (Ballabriga) y Dimo (Kirilov), que son dos personas que admiro profundamente, que como intérpretes son una maravilla, tienen una carrera y una capacidad de transmitir como muy poca gente… Estar a su lado ya era un orgullo y este premio me deja un poco como “madre mía, no sé qué pinto yo aquí”, pero estoy muy agradecido porque, como me dijo mi hermano esta mañana (por ayer), por algo será”.
-¿Cómo afronta el proyecto de dirigir la nueva compañía residente del Auditorio de Tenerife, Lava?
“Llevo muchos años trabajando y poniendo mucha dedicación a la danza. Mi vida se dedica a mi trabajo y el hecho de que el Cabildo de Tenerife, a través del Auditorio, me permita llevar este proyecto me llena de orgullo, satisfacción y respeto. Porque hay muchos bailarines canarios a nivel internacional, muchos creadores que se mueven por todo el mundo. Canarias es un distintivo de calidad respecto a los bailarines y daba cierta pena que a veces, por no tener los medios, algunos se fueran perdiendo porque uno siempre quiere volver y trabajar en casa. Y este proyecto a mí me ilusiona porque va a hacer que Canarias vuelva a tener un foco y una mirada. Aunque siempre los ha tenido, porque en las Islas se hacen muchas cosas y hay muchísimo talento, pero ahora el apoyo más institucional que tiene esta compañía es una manera de reconocer la realidad de que en Canarias la danza tiene sus frutos. No solo a través de todo lo que ha hecho, por ejemplo, el Auditorio de Tenerife, el Teatro Victoria, el Leal.Lav de La Laguna o Más Danza de Maspalomas. A veces lo institucional recoge lo que sucede y lo hace más fuerte y visible, y eso lo podemos aprovechar porque además hay mucho público para la danza. En el Festival de Garachico, Cuadernos Escénicos, he visto una cantidad de gente viendo espectáculos de danza con una emoción que era casi de llorar y dices “claro que sí, esto tiene que suceder”. Me da mucha rabia no poder nombrarlos todos. Otro ejemplo es el Festival Canarias Dentro y Fuera. Mira, tú vas a Japón y nombras Canarias y todo el mundo sabe dónde está gracias al Festival Más Danza. La danza sitúa a Canarias en el mundo y por eso es importante que lo recojamos y podamos hacerlo ahora desde casa”.
-¿Qué reivindicaría, como coreógrafo y artista, al nuevo Gobierno de Sánchez?
“Yo creo que como seres humanos cada uno tenemos que hacer nuestro trabajo. Ahí se resume todo. Yo no le tengo que decir a nadie nada; si cada uno cumple con lo que tiene que hacer, todo va a funcionar”.




