ARONA

Denuncian en Fiscalía al primer barco por pescar entre delfines en Arona

La embarcación faenaba en Arona y aprovechaba la técnica de caza de los cetáceos, que buscan el alimento rodeando un banco de peces, para irrumpir y capturar todo el pescado posible

BARCO PESQUERO DELFINES ARONA
Imagen captada desde una embarcación de Acest en la que se aprecia el barco denunciado con sus aparejos de pesca junto a un delfín mular. DA

La Asociación de Empresas para la Conservación de Cetáceos del Sur de Tenerife (Acest) ha denunciado ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Santa Cruz de Tenerife al primer barco pesquero por infringir, presuntamente, la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

Según se explica en la denuncia, la embarcación El Tamboril aprovechaba la técnica de caza empleada por los delfines mulares, de rodear un banco de peces buscando su alimento, para irrumpir en el área delimitada por los cetáceos utilizando artes de pesca prohibidas a tan escasa distancia de esta especie protegida, usando hasta tres cañas y con el motor en marcha.

Acest considera que los hechos, que fueron fotografiados en la costa del municipio de Arona por un barco de la asociación dedicado al avistamiento de cetáceos, constituyen una infracción muy grave, estipulada con sanciones económicas que pueden oscilar entre los 200.000 y los dos millones de euros.

RED NATURA 2000

Los empresarios del sector están convencidos de que esta práctica infringe la Red Natura, “al incumplir obligaciones y prohibiciones establecidas en las normas reguladoras y en los instrumentos de gestión incluidos en los planes de los espacios naturales y áreas protegidas de la Red Natura 2000”.

En ese sentido, recuerdan que la normativa es muy clara, al especificar que la pesca se realizará “extremando las precauciones para evitar producir daños a las especies protegidas”.

Desde la Asociación de Empresas para la Conservación de Cetáceos del Sur, organización que integra a casi una veintena de compañías con base en Puerto Colón, Los Cristianos, Las Galletas, Playa San Juan y Los Gigantes, se advierte de las “graves consecuencias” de esta “agresiva práctica” de pesca sobre el delfín mular, que está expuesto a colisiones y daños por un posible impacto con las hélices o por la acción de los propios aparejos de pesca utilizados.

Fuentes de la asociación denunciante relataron a este periódico que en el suceso que investiga la Fiscalía, la tripulación y los propios turistas que participaban en la excursión náutica recriminaron la acción a los pescadores, y estos respondieron “desafiantes y con improperios”, después de repetir la maniobra entre los mamíferos protegidos “tres o cuatro veces”.

Acest admite la dificultad de detectar in fraganti a los barcos infractores “ya que están en constante movimiento siguiendo a la manada de delfines y a la mínima señal de vigilancia que detectan desisten, lo cual hace que sea muy difícil demostrarlo”, por lo que recomienda el uso de las nuevas tecnologías y, especialmente, de drones para persuadir a los autores de estas actividades ilícitas.