La Laguna

Señalizar las zonas arqueológicas, primer paso para su protección

El departamento regional que dirige Miguel Ángel Clavijo recupera la figura de la Alta Inspección y cuenta con los guardas forestales para cuidar el patrimonio de las islas

La Cueva de los Guanches, en Icod, ha sido expoliada pese a que hay sectores de susceptibles de ser excavados con metodología arqueológica. Fran Pallero

Señalizar todas las zonas arqueológicas de Canarias es el primer paso para proteger el patrimonio cultural de las islas. Una tarea que se empezará a hacer “ya” dado que se trata de los Bienes de Intéres Cultural (BIC) más frágiles que se encuentran sometidos a un constante expolio y malos usos.

Así lo asegura a este periódico el director general de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, Miguel Ángel Clavijo, tras finalizar en La Laguna las Jornadas Nacionales de Seguridad y Patrimonio Cultural, organizadas por su departamento, que reunieron a expertos de diferentes comunidades autónomas y a representantes de los cuerpos de seguridad, quienes concluyeron en la necesidad de coordinar entre las diferentes administraciones acciones dirigidas a defender la riqueza de los bienes históricos del Archipiélago.

A partir de la próxima semana, precisó Clavijo, se llevarán a cabo reuniones con los cabildos para puntualizar algunas cuestiones y determinar cuantas personas se destinarán a vigilar estos BIC y otros elementos patrimoniales de interés.

En el Norte de Tenerife ha habido recientemente dos ejemplos de BIC con categoría arqueológica abandonados a su suerte, convertidos en basurero y corral de cabras. El primero de ellos es la Cueva de los Guanches, en el litoral de Icod de los Vinos, morada del mencey de Ycoden, según la tradición oral, y donde se han hallado algunos de los asentamientos aborígenes más antiguos de Tenerife. El segundo, la Cueva de Bencomo, situada en La Orotava y residencia del penúltimo mencey de Taoro. Allí, tras intensas labores de limpieza, que supusieron retirar el estiércol de cabra acumulado durante décadas, se encontraron hallazgos inesperados, como restos de cerámica, animales y hoguera, dientes de cochino y cabra, lapas y paladares de pescado, obsidiana y cuentas de collares, que supusieron que el Cabildo encargara la primera excavación arqueológica, prevista para el mes de septiembre.

La conservación y protección de estos tesoros arqueológicos ha sido hasta ahora prácticamente nula por parte de las administraciones, pese a que así lo aconseja, por ejemplo, el decreto 125/2005, de 14 de junio del Ejecutivo regional, para evitar el expolio en la Cueva de los Guanches dado que todavía existen sectores susceptibles de ser excavados con metodología arqueológica.

Una situación que cambiará a partir de ahora dado que Clavijo ha recuperado la figura de la Alta Ocupación, contemplada en la Ley de Patrimonio de Canarias. Una decisión que ha recibido el beneplácito de los siete cabildos, dado que apoyará su labor desde el punto de vista jurídico y político.

Asimismo, se contará “obligatoriamente” con los agentes forestales dado que el director general considera que “deberían tener el patrimonio cultural en su ámbito de competencias”. También se firmará un acuerdo con la Policía Nacional a quienes se les trasladará los lugares concretos en los que ha habido expolios, saqueos o un mal uso del BIC como vivienda o rituales esotéricos, con el fin de aumentar su protección en el futuro.