Candelaria

La UTE de la piscina de Candelaria exigirá daños y perjuicios por el fallido concurso

La empresa adjudicataria, desposeida de la concesión por una sentencia del TSJC, exigirá responsabilidades al Ayuntamiento y apunta que Syocsa Inarsa “tampoco cumple el pliego”

Los tres vasos del proyecto de la UTE Centro Deportivo Candelaria / DA

El gran objeto del deseo de Mari Brito y su grupo de Gobierno en Candelaria, la piscina cubierta, no solo no saldrá en este mandato -se puso cartel en precampaña electoral de 2015 y se habló de 16 meses de ejecución-, sino que se presume pueda tener, como otras infraestructuras en el municipio, un largo y tortuoso camino hasta que se haga realidad.

Ni siquiera la inadmisión del recurso de casación ante el Tribunal Supremo de la UTE Centro Deportivo Candelaria, ganadora del concurso de construcción y gestión de la obra pública en 2015, ha puesto un punto y final en el proceso judicial en la que se ha visto envuelto el proyecto estrella de los socialistas para este mandato.

Ante el auto del TS, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias del 19 de octubre de 2017, pasa a ser firme y por lo tanto la UTE ha quedado eliminada del concurso, al considerar que su proyecto no cumplía con las prescripciones técnicas de la licitación, al excederse en los metros cuadrados dedicados a zona comercial, algo que Javier Marrrero, representante de la UTE, considera “una subjetividad del juez”, porque el PGO de Candelaria avala su propuesta, como así lo dijeron entonces los técnicos municipales presentes en el concurso que valoraron el proyecto de la UTE con 73,88 puntos, mientras que el de la otra empresa concursante, Syocsa Inarsa, con 56,16 puntos.

El TSJC considera probado que el anteproyecto presentado por la UTE incumple el pliego de condiciones estableciendo dos usos principales totalmente distintos: uno deportivo, la piscina y sus superficies anexas, y un centro comercial totalmente independiente y autónomo y se hecho en la sentencia, el magistrado se pregunta “si el ayuntamiento no pierde ingresos al adjudicar una superficie de dominio público para uso comercial en forma de centro comercial, cobrando el canon de la piscina cubierta”.

Sin embargo, pese a esa sentencia de la que el Ayuntamiento de Candelaria espera por escrito “su firmeza” para saber cómo actuar, la UTE ganadora del concurso insiste en que “pediremos daños y perjuicios al Ayuntamiento”, entendiendo que es el máximo responsable de haber redactado “un concurso fallido que debe ser anulado”, pues incluso apuntan que “Syocsa tampoco cumple con las prescripciones técnicas, pues en las mismas se exigen tres vasos acuáticos y esa empresa solo presentó dos”.

La UTE Centro Deportivo Candelaria denunciará, por tanto el concurso, por lo que no se podrá retrotraer el mismo a la mesa de negociación, como se apunta desde el Ayuntamiento, y dar la concesión a la otra empresa participante entonces (Syocsa Inarsa). Desde el Ayuntamiento de Candelaria, se recuerda que ha sido una sentencia la que ha descalificado a la UTE y que por tanto no cabe exigirle daños y perjuicios.

Por otra parte, sobre la posible irregularidad del proyecto de Syocsa Inarsa, en concreto con los vasos, en el apartado 2.1 de las prescripciones técnicas sobre las necesidades básicas se dice que “se describen las necesidades principales, características técnicas y superficies orientativas”.

No obstante, en lo que a los vasos se refiere, en el apartado 2.2.2 se describen la superficie de los tres vascos, uno recreativo, otro recreativo-enseñanza y otro de hidromasaje y rehabilitación. En este apartado la UTE obtuvo 10 puntos y Syocsa, que presentó solo dos vasos, solo 5.