
El CD Salesianos Tenerife todavía sigue asimilando su histórico ascenso a la Segunda División del fútbol sala nacional. Seis días después, jugadores, directivos y aficionados continúan en una nube. Uno de los jugadores más importantes de la plantilla tinerfeña, el veterano portero Yeray Olivero, tiene que pellizcarse para comprobar si “es realidad el ascenso” o bien “despertará de un bonito sueño”. “Sinceramente sigo pensando que es imposible lo que hemos logrado y, con el transcurso de la semana, nos estamos dando cuenta y valorando lo que hemos conseguido”.
Olivero llegó al equipo con intención de hacer un buen papel y ayudar a un equipo de cantera y se han encontrado con un campeonato de Canarias y un ascenso a Segunda B. “Una de las mejores decisiones de mi carrera fue quedarme en la Isla atrás venir de jugar en Primera División. Prácticamente tomé la decisión de dejar el fútbol sala profesional porque ya estaba cansado de estar 11 años fuera de casa y necesitaba desconectar. Y lo hice en el mejor equipo que podía en Tenerife, el CD Salesianos y no me arrepiento de esta decisión. Ruyman Cabello ha tenido en sus manos un equipo que ha trabajado como si fueran profesionales y desde el primer día me sentido como en en casa, pero además trabajando en equipo muy serio. Nadie pensaba al inicio de la temporada que pudiéramos ganar la liga Regional con equipos tan serios como Costa Sur, Maxorata, Cuevecitas, pero poco a poco nos fuimos metiendo arriba y al final ganamos la competición y jugamos el play-off con el campeón grancanario. Recuerdo que lo teníamos perdido pero fuimos capaces de remontar y ganarlo. En el sorteo del play-off de ascenso con los equipos peninsulares, nos tacharon de la perita en dulce, pero finalmente hemos logrado un ascenso brutal. Nos decían que podíamos competir, que estamos muy lejos del nivel de ellos, pero fuimos a Zamora y lo pasamos mal pero pero salimos con una derrota muy corta 2-1. Teníamos la eliminatoria abierta para la isla y en la vuelta jugamos un partido muy duro que se resolvió en la prórroga. Ganamos porque llegamos mejor físicamente, fue clave las rotación tan corta del Zamora, lo que nos permitió llegar más frescos y aprovechar muy bien nuestras oportunidades para ganar”.
Sin duda, el 2-1 era un resultado muy corto y engañoso para ambos equipos. “El gol fuera de casa en fútbol 11 vale mucho, pero en sala es un resultado muy corto. Era muy difícil dejarlos a uno porque han tenido muchas ocasiones de marcar y creo que la clave de la eliminatoria y la temporada ha estado en nuestra defensa. Durante toda la temporada solo hemos encajado 1,8 goles por partido, que es una barbaridad el fútbol sala, y en este play-off hemos logrado dejarles con solo tres goles a favor. El equipo se ha armado desde la defensa y hemos superado los momentos malos y aprovechamos las ocasiones”.
Yeray Olivero ha tenido esta temporada la plena confianza por parte del entrenador Ruymán Cabello y del resto de compañeros. “Me decían que iba a caer en la desidia y la monotonía, que mis 11 años de carrera profesional estaban acabados, pero ha sido todo lo contrario. He tenido la ilusión de un niño y hemos logrado algo histórico. Creo que es uno de los momentos más felices de toda mi carrera por lo inesperado. Recuerdo que con Jumilla entramos en la Copa y los play-offs de Primera, y las tres temporadas en Levante también fueron históricas, con buenas actuaciones, pero este ascenso sabe mejor pues llega cuando no te lo esperas”. El veterano portero tinerfeño no ha parado de recibir mensajes de felicitación por este ascenso. “Es que hemos ascendido con una plantilla formada por chavales de La Orotava, un equipo muy joven que prácticamente no tiene experiencia, y que ha resultado campeón de Segunda B y ha superado un play-off de ascenso ante un rival consolidado. Ha sido la locura. Un proyecto a coste cero, pues aquí solo cobran los entrenadores que trabajamos con los niños, y se ha demostrado que la gente de las Islas, bien trabajaba, puede hacer cosas abismales. Un equipo de amigos ha logrado un ascenso al superar a un equipo profesional, lo que demuestra que en Canarias hay jugadores capacitados y preparados para jugar a un alto nivel. La diferencia cada vez es menor”.




