Granadilla

El OAG se queda sin dirección y su control pasa a manos políticas

“Blanca Pérez va en contra del Observatorio Ambiental Granadilla y debe ser sustituida”, afirma Antonio Machado, director saliente, que exige que se garantice la independencia del organismo

La creación del Observatorio Ambiental Granadilla fue una medida de compensación por la construcción del puerto industrial sureño. Autoridad Portuaria
La creación del Observatorio Ambiental Granadilla fue una medida de compensación por la construcción del puerto industrial sureño. Autoridad Portuaria

La Fundación Observatorio Ambiental Granadilla (OAG), un organismo que nació hace 10 años como compensación a la construcción del puerto industrial, y cuya misión, entre otras funciones, es vigilar la biodiversidad marina y detectar posibles amenazas, afronta su período más crítico. El cese, contemplado en los estatutos después de un decenio al frente de esta institución, de su director fundador, Antonio Machado Carrillo, abre un escenario lleno de interrogantes. El prestigioso biólogo, en una entrevista concedida a DIARIO DE AVISOS, no duda en señalar a la presidenta del patronato, la actual viceconsejera de Medio Ambiente, Blanca Pérez, como la máxima responsable de una situación de desgobierno.

“La presidenta no está trabajando por la institución, que tiene unos fines fundacionales muy claros, y lo que ha hecho es ir en contra”, asegura, “y el hecho de que la Fundación se haya quedado sin su director y al mando de una política no es una circunstancia inocente”. Machado acusa a la viceconsejera de ni siquiera convocar al patronato para preparar el relevo. “Tuvo que hacerlo la consejera de Política Territorial, y allí Blanca Pérez nos planteó una convocatoria pública para elegir a mi sucesor, lo que obliga a un cambio de los estatutos y al paso por el Consejo de Ministros y Europa. Se le explicó que el cargo de director no es una plaza, sino un puesto de libre designación para cinco años en una fundación que cuenta con unos criterios muy definidos por Europa y cuya última palabra la tiene un órgano colegiado”.

Antonio Machado envió el pasado fin de semana una carta a la consejera Nieves Lady Barreto en la que le pedía la sustitución de Blanca Pérez al frente del órgano de gobierno de la institución. “Es el último acto que le debo a la Fundación”, afirma. Entre los ejemplos de la desconexión entre el Observatorio Ambiental Granadilla y la Viceconsejería de Medio Ambiente está la pasividad de esta a la hora de acatar las recomendaciones del OAG, “a diferencia del comportamiento de la Autoridad Portuaria y la Comisión Europea, que sí han cumplido con las observaciones que les hemos planteado”.

Antonio Machado Carrillo se despidió el pasado viernes con una foto con todo el equipo del OAG. DA
Antonio Machado Carrillo se despidió el pasado viernes con una foto con todo el equipo del OAG. DA

Así, en la memoria elaborada por el director saliente, a la que ha tenido acceso este periódico, se indica que el Gobierno de Canarias “ha hecho oídos sordos” a las advertencias del OAG para que revise el estatus de especies como la piña de mar, una planta endémica canaria, o el escarabajo conocido como Pimelia canariensis, que no debieron estar catalogados en peligro de extinción.

“Alguien podría pedir responsabilidades por omisión, o por los retrasos y recortes impuestos torticeramente al proyecto del puerto con los subsiguientes costes para el erario público. ¿A qué tanta ofuscación e irresponsabilidad? Mantener especies en categorías de protección que no se justifican por una situación real de amenaza es como ocupar la UVI de un hospital con personas sanas mientras otras con problemas reales sufren fuera”, indica Machado. Tampoco se libra de las críticas la Administración central por su “asfixiante burocracia”. “Ha sido lo peor, soplando en contra y rara vez a favor”, sentencia.

Respecto a los daños medioambientales con la construcción del puerto, Machado afirma que “no se registró ninguno de los estropicios vaticinados por los grupos antipuerto, sin que ello implique que no puedan ocurrir en el futuro”. Tras las obras de abrigo, se sacrificaron 13 hectáreas del sebadal de Granadilla, es decir el 0,35% de las praderas marinas que existen en el Archipiélago. Sobre la tortuga boba, indica que “no vive ni manifiesta interés particular por los sebadales y su presencia en los mismos es fortuita e irrelevante”.

La memoria elaborada por el director fundador del OAG recoge que el puerto, “con sus luces y sus sombras”, ha supuesto un “hito” en lo que respecta al componente ambiental de las obras de las grandes infraestructuras en Canarias. “Hay un antes y un después de Granadilla”, concluye.

Redmic, la gran aportación del Observatorio Ambiental al medio marino

Uno de los objetivos fundacionales del OAG es la colaboración en el establecimiento de un banco de datos de todas las especies y hábitats marinos de la región macaronésica, con su distribución geográfica. Con el objetivo de organizar los datos en un repositorio que funcionase como un catastro público, para que los datos obtenidos en el mar a través de financiación pública estuvieran al alcance de cualquier persona interesada, nació, de la mano de Antonio Machado, Redmic, una biblioteca virtual donde se puede encontrar desde estudios de minerales a medición de mareas y corrientes, inventarios y monitorización de especies, censos y avistamientos, tráfico marítimo, derrames, pesca, marisqueo…

Redmic, un proyecto por el que se han interesado varios países y hasta la Armada de Estados Unidos, fue desclasificado el viernes pasado, una vez que el OAG lo difundió en Internet con todos los códigos abiertos, para que cualquier institución pueda acceder a ellos, usarlos e incluso seguirlos desarrollando, en palabras de su creador.