arona

Se dispara la demanda de ayudas de venezolanos a Cruz Roja en el Sur

“Vienen familias con hijos y mayores a su cargo, sin recursos y sin saber adónde ir”, señala el coordinador de la ONG en la comarca; “las llegadas se multiplican desde hace un año y medio”

Ante el fuerte incremento de la demanda, Cruz Roja ha habilitado una lista de espera para asesoramiento jurídico. DA
Ante el fuerte incremento de la demanda, Cruz Roja ha habilitado una lista de espera para asesoramiento jurídico. DA

“La situación que más nos preocupa actualmente es la llegada de personas de Venezuela al sur de la Isla, que se ha disparado, especialmente desde hace un año y medio. Vienen familias enteras y, aunque siempre ha habido movimientos migratorios, ahora se ha multiplicado”, confirmó a este periódico José Luis Camisón, coordinador comarcal de la asamblea de Abona de Cruz Roja.

La grave situación económica y social en el país latinoamericano y sus lazos históricos con Canarias están generando un flujo constante de llegadas de familias con menores y mayores a su cargo, personas que no cobran ayudas y salen casi con lo puesto, y que se encuentran al llegar a la Isla con otra cruda realidad: la imposibilidad de percibir ayudas de los ayuntamientos hasta que transcurran seis meses desde su empadronamiento. Esta circunstancia genera un efecto rebote hacia organizaciones como Cáritas y Cruz Roja, que se ven al límite de su capacidad para hacer frente a tanta demanda.

“Hay casos de personas que tienen aquí algún familiar y otras que vienen sin conocer a nadie, porque un vecino vino a Canarias y ellos decidieron seguir sus pasos. No tienen dónde vivir, de ahí que muchos opten por ocupar pisos. Los que conocen a alguien se establecen un tiempo en su casa, pero es un parche temporal y se acaban quedando sin ningún tipo de recurso”, afirma Camisón.

El coordinador comarcal de Cruz Roja en Arona, San Miguel, Granadilla, Vilaflor y Arico confirmó que el ritmo incesante de llegadas es tal que el servicio de atención jurídica que ofrece la organización humanitaria, sobre todo en materia de extranjería, cuenta con una lista de espera que no para de crecer. “Estamos dando cita para octubre, la lista es tremenda porque todos demandan asesoramiento para regularizar su situación o para saber qué hacer, porque muchas veces llegan aquí sin saber adónde dirigirse, cómo empadronarse o qué pasos hay que dar para el alta en la seguridad social”.

Además de la ayuda jurídica, Cruz Roja ofrece también apoyo social y psicológico. “Después de que la trabajadora social o el equipo de intervención realiza sus informes, repartimos, sobre todo, alimentos, pero también ropa, productos de higiene, material escolar para los niños, ropa de cama y de abrigo, ayuda económica para el alquiler (cuando exista contrato) y préstamos para ayudas técnicas”.

El sueño truncado de un padre argentino y su hijo futbolista

“En el Sur la situación no mejora. Demasiadas personas nos siguen tocando a la puerta para solicitarnos todo tipo de ayudas”, asegura José Luis Camisón. El personal de Cruz Roja se multiplica para hacer frente a tantas necesidades y muchas veces se encuentra con casos que cuesta asimilar. “Hace unos días llegó un señor de Argentina con su hijo de 13 años, convencido de que el chico triunfaría como futbolista. Se vino a casa de un amigo que les dejó quedarse un par de días hasta hablar con algún club del Sur. Pensaba que de forma inminente iba a empezar a jugar y a ganar dinero. Al final, terminaron durmiendo en una furgoneta padre e hijo. Ahora no sé si siguen aquí o han vuelto a su país. Qué complicada debía ser su situación para decidir venir en esas condiciones” n