
Diana García Benito, de 31 años, natural de Caracas (Venezuela) y residente en Adeje (Tenerife), se encuentra en Indonesia tratando de salir del país tras los devastadores terremotos acontecidos en estos días en la isla de Lombok. Junto a un grupo de españoles y de personas de otras nacionalidades, todos ellos instructores profesionales de buceo, apnea y pilotaje de sumergibles, se ha trasladado de Lombok a Bali y tratan de llegar al Consulado en Yakarta, pues han perdido sus pasaportes, según ha informado a DIARIO DE AVISOS el padre de Diana, Álvaro García-Castro.
Antes de abandonar Lombok, a bordo de un ferry, sufrieron este jueves el segundo gran terremoto registrado en la isla volcánica donde aún se trabaja en tareas de rescate y en el operativo de evacuación.

Los padres de Diana, también residentes en Adeje desde hace cuatro años, se han trasladado a la Península por si su hija pudiera regresar a España.
En palabras de Álvaro García-Castro, “los primeros momentos fueron de pánico y angustia”. “Su casa se derrumbó y pudo rescatar su ordenador al día siguiente del terremoto”. “Ellos son jóvenes atletas, acostumbrados a correr peligros cada día y han realizado cursos de supervivencia. Estamos seguros de que lo superarán, pero no tienen los pasaportes y deben llegar a Yakarta para que el Consulado les expida unos salvoconductos”, añade conociendo la desesperación de su hija para salir del país.
García-Castro asegura que la embajada en Yakarta no tiene recursos para ayudarlos y sólo les pueden proporcionar información.

Licenciada en Ciencias del Mar y Ecología por la Universidad de Cádiz, Diana ostenta el récord de inmersión para una mujer piloto de submarino y el récord de España (AIDA) de apnea femenina sin aletas, que logró en un campeonato internacional que tuvo lugar precisamente en Bali. Como submarinista profesional y piloto de submarino, ha trabajado en empresas con National Geographic y se encontraba trabajando en Indonesia como instructora desde hace año y medio. Allí vivía en la isla de Gili Air junto a su pareja, Livio Fakeye, fotógrafo submarino profesional.




