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La pasividad de Turismo amenaza uno de los santuarios mundiales de cetáceos

Mientras se dispara el número de barcos ilegales para avistar delfines y ballenas en el sur de Tenerife, el Gobierno de Canarias, competente en inspección y sanciones, solo ha tramitado una denuncia en tres años

Las empresas legales se quejan de la “impunidad administrativa” de las embarcaciones piratas. DA
Las empresas legales se quejan de la “impunidad administrativa” de las embarcaciones piratas. DA

“Las embarcaciones ilegales no muestran el menor respeto por la normativa turística ni medioambiental, no cumplen las distancias mínimas obligatorias, se apelotonan hasta una decena de barcos en torno a un grupo de cetáceos y los persiguen incansablemente durante el tiempo que dure la excursión”. Es la denuncia de la Asociación de Empresarios de Avistamiento para la Conservación de los Cetáceos (Acest), que acusa a las embarcaciones piratas de velar únicamente por sus beneficios económicos “a costa del bienestar y salud de las ballenas y delfines”.

Fuentes de la asociación confirmaron a este periódico que la situación se ha “desbordado” este verano en el sur de Tenerife, con un incremento “desmesurado” de barcos dedicados a las excursiones turísticas para el avistamiento de mamíferos marinos que no cuentan con las autorizaciones de la Consejería de Turismo ni del Ministerio para la Transición Ecológica.

El colectivo, que sufre las consecuencias económicas de un intrusismo galopante, considera que la situación es insostenible. El letrado que las representa, Alejandro Quintana, de ADL Abogados, confirmó a DIARIO DE AVISOS que esta misma semana denunciará los hechos a la Agencia de Protección del Medio Rural y a la Consejería de Turismo del Gobierno de Canarias, así como al Ministerio para la Transición Ecológica.

En ella, según pudo conocer este periódico, los afectados urgen la adopción de medidas de prevención y protección y lamentan la “impunidad administrativa” derivada de la “ausencia total” de planificación y coordinación entre las administraciones competentes, “generando un perjuicio al medio ambiente que a estas alturas puede considerarse irreparable”. En el escrito se incluye la relación de hasta 19 empresas, plenamente identificadas, que no cuentan con autorización alguna para esta actividad, y a pesar de ello la ejercen cada día, a la vista de todos.

La principal queja de los empresarios tiene un destinatario claro: la Consejería de Turismo, que ostenta la competencia exclusiva para controlar el intrusismo y sancionar a los responsables, y a los hechos se remiten, al denunciar que desde 2015 este departamento solo ha tramitado una denuncia. La asociación se pregunta cómo es posible este nivel de pasividad ante una actividad que se ha convertido en la segunda más lucrativa del sector turístico en Tenerife, con una cifra de beneficios directos que superan los 26 millones de euros al año. “Resulta más urgente que nunca que se implementen desde las administraciones los mecanismos de control permanente, incluyendo la eficiente tramitación de las denuncias que se presenten”, reiteran.

tres excursiones diarias

Acest, que aglutina a casi una veintena de empresas con base en Puerto Colón, Los Cristianos, Las Galletas, Playa San Juan y Los Gigantes, denuncia que quienes ejercen esta actividad ilegal, tanto empresas como particulares, realizan hasta tres excursiones diarias de lunes a domingo y la mayoría tiene su puerto base en Puerto Colón. Además, señala que ofertan actividades que están expresamente prohibidas, como los avistamientos en motos de agua o bañarse con los delfines. Sus servicios se ofrecen por Internet, aunque también venden excursiones a través de operadores turísticos, hoteles y puestos instalados en las avenidas marítimas.

La actividad de la observación de ballenas (calderones, sobre todo) y delfines mulares se realiza en la franja marina comprendida entre el faro de Rasca y la Punta de Teno, en el suroeste de la Isla, uno de los lugares de importancia comunitaria, calificado como Zona Especial de Conservación (ZEC). “A pesar de ello, la protección de las singulares características de este enclave marino se halla gravemente amenazada”, asegura la asociación empresarial.

La fauna marina acusa un nivel de estrés superior al de otros lugares

Un estudio impulsado por la Asociación Tonina, en colaboración con la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Medio Ambiente, la Universidad de La Laguna y el Cabildo, reveló que la colonia de cetáceos del Sur acumula un índice de cortisol (hormona del estrés) muy superior al de ejemplares de otros lugares.