
El alcalde de La Matanza de Acentejo, Ignacio Rodríguez, le pide al presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, que “intervenga personalmente” para hacer posible la mejora del CEIP Acentejo.
Rodríguez realiza este reclamo “ante la falta de acciones eficientes y resolutivas” demostradas desde el año 2013 por la Dirección General de Infraestructura Educativa y el “incomprensible silencio” que mantiene la consejera de Educación, Soledad Monzón, ante las peticiones de la comunidad educativa de que intervenga en los graves problemas planteados.
Por todo ello, el mandatario ha decidido dar un paso más y elevar las demandas locales a la instancia más elevada del Ejecutivo regional, con la esperanza de que “tanto desde el sentido común como desde la responsabilidad y voluntad política”, intervenga personalmente para hacer realidad la reforma del colegio.
El centro vive desde diciembre de 2013 una situación insostenible como consecuencia del derrumbe de una parte de un muro perimetral y el agrietamiento de la cancha polideportiva y espacios anexos. Desde entonces, lejos de ser reformado, como es preceptivo por parte de la Consejería de Educación, el deterioro ha ido en aumento, prolongando en el tiempo tanto los riesgos que supone el derrumbe, como las limitaciones en el funcionamiento habitual, derivadas de no poder disponer de un espacio deportivo que acogía también otro tipo de usos educativos. A dichos daños, agravados por la acción del tiempo y el crecimiento de una vegetación que además oculta las zonas desprendidas, se sumó meses atrás el agrietamiento de otra parte del muro colindante con una vivienda.
Para el Ayuntamiento y el conjunto de la comunidad educativa, resulta “incomprensible e injustificable” que a escasos meses de que se cumplan cinco años del derrumbe, la situación continúe sin resolverse, y que como apunta el Ayuntamiento se “esgriman escusas insostenibles, como que la financiación del arreglo depende de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado”. Un argumento “nada original que ya fue utilizado en el año 2016 y que ahora vuelven a usar sin miramientos”.
Desde el Ayuntamiento se espera que la nueva acción promovida por el alcalde, reclamando la intervención de Clavijo y una reunión personal para desbloquear la reforma, surta el efecto deseado y el centro pueda recuperar tras cinco años, la tranquilidad y normalidad.





