
El pequeño caserío de El Socorro se ha engalanado como todos los años -este más si cabe, tanto que le ha costado al Ayuntamiento un expediente sancionador de Patrimonio para “limpiar” en zona BIC- para acoger hoy una gran riada de visitantes y devotos de la imagen de la Virgen que da nombre al barrio güimarero, donde hace más de quinientos años apareció a los guanches en la playa entonces llamada de Chimisay, antes de ser trasladada al sitio de Chinguaro, donde Antón Guanche la hizo suya.
Así comienza a escribirse una relación entre los aborígenes canarios y la cristiandad que dio paso con el tiempo a expresiones como esta romería que está considerada la más antigua de cuantas se celebran en Canarias -los historiadores hablan de 375 años- y que se desarrolla cada año 7 de septiembre, festivo en Güímar y que la alcaldesa, Carmen Luisa Castro, apuesta por trasladar tal condición a toda la Isla.
Este año, al caer viernes y sábado las dos grandes citas de El Socorro (Bajada y Subida) el Ayuntamiento ha elevado las previsiones de participación de peregrinos y romeros al caserío güimarero, aunque nadie se atreve a dar una previsión oficial ni lanzarse al ruedo como otros años, cuando se hablaba alegremente de hasta cien mil personas, entre otras razones para que el Plan de Seguridad no elevara su coste, tanto que este año serán unos ochenta efectivos, algo menos de la mitad que otros años, los que velen por la seguridad de la Bajada. Eso sí, fuentes municipales hablan de que 50.000 personas podrían visitar el caserío desde hoy hasta el domingo por la tarde cuando la Virgen regrese al altar mayor de San Pedro.
Todas esas miles de personas se darán se darán cita desde esta mañana en la plaza de San Pedro, para comenzar La Bajada una vez concluya la homilía del obispo Bernado Álvarez, que se iniciará a las seis de la mañana. Una hora después. escoltando a la Virgen, saldrán la mayordomía, un centenar de guanches, las autoridades mezcladas con el público que en este caso no llevará traje típico, más alá de una camisa o camiseta con el motivo de la fiesta, una hoja de alhabaca a modo de desodorante y un calzado cómoda para superar los siete kilómetros entre San Pedro y la ermita de El Socorro, a donde está previsto que llegue la imagen, con su nuevo manto, sobre las once y media de la mañana.
Hay que recordar que El Socorro quedará cerrado a todos los vehículos hasta después de la procesión de las Candelas (esta noche) y la veintena de carrozas participantes en esta edición no circularán por delante de la ermita como en el pasado y se estacionarán a la entrada del poblado, antes de la barrera que delimita la entrada del Camino.
Aunque ayer llovió algo y el cielo permaneció encapotado durante todo el día no se esperan grandes precipitaciones en la Bajada, aunque la Aemet da un 20% de posibilidades de lluvia y una temperatura en la jornada de hoy entre 19 y 24 grados.





