
El concejal de Hacienda, Juan José Martínez, defendió, ayer, en el Pleno municipal, los presupuestos del Ayuntamiento de Santa Cruz para 2019, asegurando que se trata de unas cuentas “expansivas”, en las que destaca, nuevamente, la inversión, que alcanza los 56 millones, y de los que 26 se irán a mejoras en los barrios, “donde más se necesitan”. Sin embargo, tal y como le recordó la oposición y el propio informe de Intervención, un año más, este incremento en la inversión (se pasa de 48 millones a 56) no está justificado si se atiende al nivel de ejecución, tanto del año pasado como del que está en curso. Concretamente, señala el interventor, con los datos disponibles de ejecución está previsto que a 31 de diciembre se hayan invertido seis de esos 48 millones, por lo que incrementar más la inversión no está justificado.
El edil de Hacienda puso en valor no solo el aumento de la inversión, sino la rebaja fiscal, que se aplicará ya en 2019, una vez que, también ayer, se procedió a la modificación de las ordenanzas fiscales que la sustentan. El propio Martínez admitió que será difícil seguir bajando impuestos en 2020. En total, el Presupuesto asciende a 286 millones, el 5% más que este año. Santa Cruz se convierte así en el primer municipio de Canarias en iniciar el trámite para que el Presupuesto esté en vigor el 1 de enero de 2019.
Sin embargo, la defensa de Martínez de las cuentas municipales para el próximo año no convenció a la oposición. Desde Cs, su portavoz, Enrique Rosales, hizo hincapié en lo que a su juicio es una mala gestión del Presupuesto. “El problema no es la cuantía, sino la planificación”, afirmó Rosales. “En 2017 había 23 millones de euros pendientes de cobro, que si se suman a los de ejercicios anteriores hablamos de 118 millones no cobrados”. “Nuestras enmiendas se dirigen a apoyar al comercio, el turismo y las pequeñas y medianas empresas, que ven cómo el Gobierno ha reducido sus aportaciones en el 27%”, añadió.
La edil de Sí se puede Asunción Frías fue la encargada de defender la postura de su grupo, que, después de optar por enmiendas parciales el año pasado, en este ha vuelto a la enmienda a la totalidad. Frías habló de accesibilidad para las playas de Anaga, de rutas escolares seguras en Ofra, de la recuperación de la degradada Montaña de Taco, del Parque Las Mesas o de la utilidad pública del edificio de General Antequera, que se arregla con dinero público, pero es posible que lo disfrute una entidad privada.
También habló de los servicios sociales, que debería obtener al menos “el 15% del Presupuesto municipal”, y criticó la bajada de fondos destinados al fomento del empleo, algo que también hicieron Cs y el PSOE.
En el caso de los socialistas, los concejales Andrés Martín y Elena Mateo se repartieron la crítica del Presupuesto y la defensa de sus enmiendas, más de 300 parciales. Insistieron en el “error” de destinar 17 millones a pagar deuda cuando el Ayuntamiento no lo necesita y sí la ciudad. Reiteraron la necesidad de más personal para servicios sociales y de apuntalar la ciudad con las infraestructuras necesarias.




