
“Lo que le falta al Hospital del Norte es ser un hospital, una construcción determinada con las dimensiones adecuadas, una cartera de servicios, cirugía mayor ambulatoria, y un plan director. Pero lo más importante, es que se convierta en un hospital de segundo nivel y desde aquí nos sentimos sumamente engañados”, sostuvo ayer en Icod de los Vinos el senador del PP por Tenerife, Antonio Alarcó.
Asimismo, subrayó que si su partido tiene responsabilidades en el gobierno regional a partir del próximo año “sin duda” lo convertirá en una infraestructura sanitaria de segundo nivel, tal y como se diseñó y se prometió hace casi dos décadas. Y además, se comprometió a que la sanidad “mejorará y será una prioridad”.
Alarcó realizó estas declaraciones durante un desayuno informativo en la Ciudad del Drago junto con su compañera en la Cámara Alta, Isabel García, y el presidente de los populares en Tenerife, Manuel Domínguez.
Consultados acerca de la inversión necesaria para dotar al Hospital del Norte de los servicios citados, afirmaron que “no le corresponde a ellos dar la cifra” y en cualquier caso, “da igual, porque este centro está prometido y estudiado desde hace muchos años. Pero se inauguró de forma precipitada y de allí radican todos los problemas”.
Los tres coincidieron en que los grandes problemas sanitarios de la Isla no se deben a la falta de recursos económicos sino a “una mala gestión” y a la “improvisación” y por lo tanto, su solución tiene “coste cero” pero requiere organización y transparencia. “Lo que es caro es hacer mala sanidad y utilizar mal los recursos”, declaró Alarcó.
Domínguez recordó que el Gobierno central “no puso nunca condiciones” para gastar los 182 millones de euros del extinguido IGTE (Impuesto General sobre el Tráfico de Empresas). En su opinión, ese dinero “se tendría que haber destinado íntegramente a los servicios que están siendo más deficientes en Canarias, y uno de ellos es la sanidad. Hacen pensar que todo es un problema de dinero y eso no es verdad”, dijo.
El presidente de los populares explicó que no se trata de un problema de financiación, ya que las administraciones están en “récord histórico” de recaudación, y citó como ejemplo que el Cabildo de Tenerife gestiona mil millones en su presupuesto consolidado, mientras que el Gobierno de Canarias tiene el mayor presupuesto de toda su historia, y los ayuntamientos gozan de una salud financiera relativamente buena gracias a la criticada Ley de Estabilidad Presupuestaria.
“Lo que hay es un déficit de gestión enorme y la responsabilidad de la sanidad en los últimos 20 años es de un solo partido, porque el PP ha estado solo tres y en ese tiempo, con Mercedes Roldós al frente, se han bajado las listas de espera quirúrgicas”, apuntó Antonio Alarcó.
En este sentido, el también doctor en Medicina indicó que hay tres problemas integrales de la sanidad canaria: la gestión, las listas de espera, y patologías integrales de diabetes, obesidad y traumatismos, “y ninguno se ha solucionado”.
Por último, aseguraron que hacen falta más camas sociosanitarias, un mejor servicio de ambulancias para traslados urgentes y un plan de urgencias.





