
La Fundación CB 1939 Canarias entregó las cantidades recaudadas en el programa 12 camisas, 12 causas, mediante el que varias empresas de la Isla adquirieron por 1.000 euros cada una las camisetas conmemorativas que el equipo vistió el pasado curso ante el Real Betis. Dichas cantidades fueron destinadas a una docena de ONG cuyo trabajo abarca varios campos.
La iniciativa surgió la pasada temporada cuando el Club Baloncesto Canarias homenajeó a la Ciudad de los Adelantados a través de una equipación morada especial, con motivo del decimoctavo aniversario de la declaración de la ciudad de La Laguna como Patrimonio Mundial de la Unesco. Esos uniformes fueron subastados y hasta 12 empresas pujaron por ellos.
Santiago Cacho, presidente de la fundación, recalcó que el club viene desarrollando una “importante labor social” desde hace 12 años, aunque reconoció que espera el día en el que la misma no tenga razón de ser: “Ojalá no tengamos que seguir haciendo actos como este, pero a día de hoy siguen haciendo falta. Queremos afianzar el trabajo que desarrollamos estos últimos años en lo que se refiere a labor social”.
Ciudad Deportiva
El acto también sirvió para desvelar la actual situación que atraviesa al futura Ciudad Deportiva del CB Canarias. Actualmente, por “cuestiones burocráticas” la misma continúa paralizada, lo que genera un problema para la entidad en lo que se refiere a sus equipos de base: “Tenemos a unos 200 niños en las escuelas sociales y estamos teniendo serias dificultades para trabajar con ellos porque no tenemos instalaciones”.
Cacho invitó a las instituciones a que puedan acelerar los trámites para que el centro deportivo sea una realidad: “Tenemos a los mejores jugadores y los queremos tener con nosotros, no queremos que ningún chico se nos vaya de la Isla a jugar en el Madrid o en el Barcelona. Le pido al presidente del Cabildo de Tenerife y al del Gobierno de Canarias que, haciendo de Reyes Magos, el próximo 6 de enero, nos la regalen, porque no podemos tener a 200 niños jugando al aire libre”.
En el acto, estuvieron representadas cada una de las ONG a las que fueron a parar el dinero de las camisetas, además de una representación política y de la sociedad tinerfeña y un grupo de jugadores de la primera plantilla aurinegra, encabezado por Nico Richotti, su capitán, junto a Bassas, Abromaitis o Niang.




