Adeje

El movimiento de las Kellys se expone en el congreso de Adeje

La fundadora nacional, Eulalia Corralero, presente en el encuentro junto a camareras de piso de toda España, afirma que han logrado visibilizar su trabajo, “pero la lucha será larga”

Eulalia Corralero, presidenta y fundadora nacional de las Kellys, abrió el congreso / FRAN PALLERO

Adeje acogió ayer el primer Congreso Kellys Unión Tenerife, que contó con la presencia de la fundadora de la joven asociación -nació en 2014 a través de las redes sociales-, Eulalia Corralero, como un espacio “de conciliación” para aunar criterios y esfuerzos para hacer fuerte al colectivo de las camareras de piso hasta hace poco silencioso y ahora muy revindicativo.

Al congreso asistieron representantes de Kellys de toda España y contó con la presencia de la presidenta de la Asociación Kellys Unión Tenerife, Mónica García, la consejera de Igualdad del Cabildo de Tenerife, Estefanía Castro, y del alcalde de Adeje, José Miguel Rodríguez Fraga.
Eulalia Corralero, Fundadora del Movimiento Kellys en España explicó que “nacimos de la precariedad pero si seguimos es por la fuerza de las personas. Puede parecer que a día de hoy no hemos conseguido nada visible, que seguimos con la misma sobrecarga laboral, que sí, se han aprobado tres enfermedades pero las tenemos que seguir peleando en los juzgados”.

Por su parte, Estefanía Castro hizo patente que “no es casual que el primer congreso de toda España se haga en Adeje, no es casual sino fruto del compromiso importante que siempre ha tenido este ayuntamiento y su alcalde con los más vulnerables. Este espacio no pretende crear una confrontación sino trabajar desde la conciliación como ya ha dicho la fundadora. La situación de las camareras de piso ha sido indignante pero gracias a la creación de las Kellys ha sido posible hacerlas visibles”.

José Miguel Rodríguez Fraga dio la bienvenida a todas las mujeres que acudieron al congreso desde numerosos puntos del país y reconoció su papel en la construcción de la sociedad “mujeres trabajadoras que durante muchísimo tiempo han contribuido de manera sacrificada, silenciosa e invisible a crear lo que hoy es el turismo en España. A veces olvidamos que la construcción de un país pasa por muchísima gente que es muy importante, no sólo los intelectuales o el empresariado”.

Rodríguez Fraga aseguró que “al surgimiento de este movimiento le queda un largo recorrido y ha venido para quedarse. Espero que así sea, para seguir avanzando. Si el turismo que viene no sirve para mejorar la vida de los que vivimos aquí, no estaremos haciendo bien las cosas, el turismo debe generar riqueza pero que llegue a todos los sectores de la población y que nos permita vivir en una sociedad más justa y equilibrad”.

La jornada de trabajo se desarrolló durante toda la tarde con diferentes ponencias. Eulalia Corralero, fundadora del movimiento Kellys en España, Ernest Cañada Investigador turístico y autor del libro Las que limpian los hoteles, Olivia Delgado, senadora del PSOE Tenerife y María José López, senadora de Nueva Canaria por Gran Canaria, impartieron las ponencias donde se reflexionó sobre la reforma del articulo 42 del estatuto de los trabajadores o de la presencia de las Kellys en la agenda política.

Camareras de piso y sindicalistas se dieron cita en el congreso en el FIT de Adeje / FRan PALLERO

Reivindicaciones de las Kellys

La Asociación de Kellys ha expresado a través de su manifiesto una serie de reivindicaciones que van desde la negativa a la externalización del servicio para evitar diferencias salariales y la explotación y para ello piden reformar el artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores (sobre subcontratación de obras y servicios). Otras de sus demandas se centra en la prevención de riesgos laborales, realizar estudios para la evaluación de trabajos y cargas de trabajo y adecuarlos a la realidad. Asimismo, exigen claridad sobre los acuerdos que se adopten respecto a las enfermedades laborales. Por último, también solicitan que se establezcan coeficientes reductores para tener mejores pensiones y el reconocimiento de trabajo penoso teniendo en cuenta que es un trabajo físico.