
El Iberostar Tenerife firmó ayer uno de esos partidos que quedarán en la memoria de sus aficionados para siempre. Por primera vez en su historia, se impuso al Valencia (100-66) en un encuentro que dominó de principio a fin, mostrándose brillante en ataque y férreo en defensa y, por si fuera poco, pudo recuperar a Nico Richotti, el gran capitán, 11 meses después de una grave lesión. Txus Vidorreta se impuso a su exequipo y los jugadores del Valencia que un día fueron canaristas no pudieron brillar. Lo dicho: un partido para el recuerdo.
Las dos primeras faltas cometidas por Rodrigo San Miguel en los tres primeros minutos de partido obligaron a Vidorreta a dar muy pronto la batuta del equipo a Ferrán Bassas. En el lado contrario, Doornekamp equilibraba la balanza, también cometiendo su segunda personal. Los ataques, por el momento, se imponían a las defensas (13-8). Mike Thomas, con siete puntos, entró en un duelo particular con Beirán (ocho), que beneficiaba al Canarias (19-10), obligando a Ponsarnau a parar el encuentro.
La entrada en pista de Sergi García reactivó a los naranjas. El base, con tres triples sin fallo, fue vital para que los suyos empataran el encuentro a 24 a falta de menos de un minuto por jugarse. Los visitantes habían anotado 5 de sus 6 lanzamientos de tres intentados (83%). Otro lanzamiento lejano sobre la bocina permitió a los naranjas llegar con ventaja al final de la primera manga (24-27).
La igualdad se mantendría en el segundo cuarto, fundamentalmente porque los valencianos eran la horma del zapato de los tinerfeños. Con un un 63% de acierto en el triple, los de Jaume Ponsarnau se mantuvieron por delante en el electrónico (33-34) hasta que el buen hacer de Staiger y Beirán volvieron a dar distancia a los locales (42-37). El Canarias se encontraba en su mejor momento, bien en defensa y en ataque, alcanzando, por primera vez, la primera ventaja de diez puntos con la que se llegó al descanso de un partido que comenzaba a ser frenético (50-40).
La buena salida de los aurinegros tras el paso por los vestuarios quedó certificada con dos triples de McFadden y San Miguel (56-43). Los valencianos fallarían varios lanzamientos cómodos y, cuando se le da la oportunidad, el Iberostar Tenerife no la deja escapar. Un triple de Abromaitis lanzaba a su equipo en el electrónico (68-52), firmando los mejores momentos de los insulares, que con 16 asistencias repartidas, volvían a demostrar que el juego coral es su gran baza ante cualquiera. El festival continuaría, alcanzando los 20 puntos de renta (72-52). A partir de ese momento el Canarias resultó incontenible para el Valencia, llegando al final del tercer parcial con 81-60.
El conjunto visitante comenzó a desesperarse en el último cuarto. Una técnica a Ponsarnau y una agresión de San Emeterio sobre Brussino no castigada por los árbitros eran las mejores muestras de que el equipo de Txus Vidorreta tenía maniatado a su rival. Así, pese a que nadie lo hubiera adivinado antes de que arrancara el choque, a falta de ocho minutos por jugarse, todo estaba decidido (86-61).
Quedaba lo mejor, el ingreso en pista de un Nico Richotti que se llevó una ovación tan sonora como merecida. El público se puso en pie, el argentino anotó una canasta para contribuir a un parcial de 14-5 y, cuando el recinto deportivo de Los Majuelos pareció venirse abajo, el Canarias siguió compitiendo, casi combatiendo, para lograr una victoria histórica.
Richotti: “Se me pusieron los pelos de punta cuando iba a jugar”
Nico Richotti, gran protagonista de la noche por su regreso a las canchas, reconocía que lo vivido ayer será muy difícil de olvidar: “Todo ha sido muy, muy emocionante. El hecho de haberme cambiado, de estar en el banquillo y vivir todo desde esa perspectiva es completamente distinto a verlo desde fuera”. El argentino reconoció que no sabía si jugaría o no, por lo que fue una sorpresa también para él: “Se me pusieron los pelos de punta cuando me dijeron que iba a jugar. Tengo una alegría enorme. En ningún momento estuve nervioso, porque lo había visualizado mucho durante todos estos meses de recuperación.




