sucesos

Sancionan a un cazador por excederse en la captura de perdices en Anaga

El cazador se enfrenta a una expulsión del coto de la Sociedad de Cazadores San Pedro de Igueste de San Andrés por un período de cuatro años
Las cinco perdices colgando del cinturón del cazador cazado / DA

Hay cazadores y pescadores que son insaciables, aunque tengan el morral lleno. Eso ocurrió con un cazador el día 1 en Igueste de San Andrés, cuando fue interceptado por un guarda rural de Anaga al pasarse del cupo reglamentario de capturas de perdices. El cazador, socio del coto de San Pedro de Igueste de San Andrés, se saltó las normas de su propia sociedad cuando limita a dos perdices por día el cupo -la normativa insular permite fuera de los cotos, hasta tres- cuando  tenía cinco perfectamente visibles en su cinturón y aún seguía disparando, hasta en dos ocasiones más, cuando estaba dispuesto a seguir engordando su avaricia, al tener la escopeta cargada aún con tres cartuchos y sus dos perros de pluma listos y dispuestos para seguir levantando las perdices de los matorrales.

Según las normas internas de la sociedad de cazadores y la normativa de 2018, el cazador cazado se enfrenta ahora a una dura sanción que puede llegar a cuatro años de inhabilitación hasta la expulsión, según los estatutos de régimen interno de la sociedad San Pedro de Igueste de San Andrés, cuya directiva deberá decidir la sanción, tras el informe del guarda rural de Anaga.

TE PUEDE INTERESAR