
César Brandon (Guinea Ecuatorial, 1993) saltó a la fama este año tras ganar el programa de televisión Got Talent leyendo un sentido poema dedicado a su madre. Pero el éxito no ha empañado ni su sensibilidad ni su humildad. Este estudiante de Educación Social -“ahora estoy terminando el Máster en Investigación e Innovación Educativa”- acaba de publicar su segundo libro, Toda la felicidad del universo, un recopilatorio de historias cortas, cuentos y poemas que tratan sobre el amor, la soledad, el olvido, el dolor, la alegría, la felicidad, la vida y la muerte.
Ayer estuvo en Tenerife firmando ejemplares en la librería Barco de Papel, adonde prometió volver si algún día se convertía en un escritor de éxito, antes de Got Talent, tras el apoyo que le mostró su dueño Nauzet García. Eso ya lo cumplió el pasado mayo cuando visitó El Sauzal para presentar su poemario Las almas de Brandon. En aquella ocasión reunió a más de 900 personas y estuvo atendiendo a sus lectores tinerfeños durante siete horas. Pero como César Brandon es una persona agradecida y fiel a los que le tienden la mano, no ha dudado en repetir la experiencia en el lugar que le dio 900 alegrías.
-Cuéntenos. ¿Qué nos puede decir de su nuevo libro, Toda la felicidad del universo?
“El nuevo libro, Toda la felicidad del universo, es una apuesta un poco innovadora en cuanto a la estructura de los libros tradicionales. Está dividido en 12 capítulos con poemas, textos y una especie de novela también. Está centrado en el tema de la familia, de los padres y los hijos”.
-En la publicación ha añadido nuevas tecnologías también.
“En el libro hay audios que se pueden descargar a través de códigos QR que están en algunas páginas con la cámaras de los smartphones. Y puedes escucharlos directamente”.
-¿Cómo se le ocurrió esta idea tan innovadora?
“En todas las firmas muchas personas me decían que hiciera audiolibros y decidimos que sería una buena idea incorporar algunos audios también para que la gente pudiese escuchar”.
-La verdad es que ahora siempre andamos con el teléfono móvil en la mano.
“Cierto”.
-¿Qué mensaje quería enviar con las historias de Toda la felicidad del universo? ¿Cuál es el mensaje final que quiere trasladar a sus lectores?
“El libro está muy cargado del contenido de las relaciones familiares y de padres e hijos, como te decía antes. Y están de alguna forma inspirados en mi infancia. Quiero trasladar a las personas a su infancia e intentar mejorar de alguna forma esas heridas que tenemos desde niños”.

-¿Cree que el éxito, tras ganar el programa de televisión Got Talent, le ha cambiado en algún aspecto?
“¡No, para nada! ¡Todo lo contrario! De alguna forma, todos estos meses después del programa, ahora que ya ha pasado bastante tiempo, me he dado cuenta de que lo que ha significado es un crecimiento muy rápido de mi ser, como persona, y al mismo tiempo como escritor. No he cambiado en gran medida, como se podría pensar. No he tirado la casa por la ventana ni me he vuelto loco (risas). Sigo siendo el mismo chaval de siempre, pero, eso sí, todos estos meses han derivado en un crecimiento muy significativo para mí”.
-Es una persona que en sus redes sociales siempre muestra su apoyo a causas sociales. ¿Siente que tiene una responsabilidad ahora que posee un altavoz, que es un personaje conocido?
“Siempre que tengo la oportunidad. Primero lo intento hacer con mis textos, los que publico en algunas redes sociales. Siempre que me siento llamado a algo. Creo que soy una persona, no sé por qué, que siento muchísimo todo lo que hay a mi alrededor, las problemáticas sociales. Siempre intento transmitirlo en los pequeños textos que subo día a día. Y al mismo tiempo, que ahora me conozca la gente, el tener un pequeño altavoz, me ha dado la oportunidad de participar en eventos benéficos. De hecho, ahora estoy participando en un proyecto con el que nos vamos a ir a Benín (África), y en ese sentido estoy muy contento con esa faceta también”.
-En cuanto a su método de escritura, ¿es más de horarios fijos o de vivir experiencias y luego sentarse a escribir cuando siente esa necesidad?
“Es lo segundo, pero de alguna forma hay un porcentaje de lo primero. Definitivamente, no tengo el método de ponerme a escribir a ciertas horas. Es un método que me gustaría alcanzar, de tener un horario fijo para escribir. Pero hasta este momento lo que me ha funcionado es lo mismo que hacía antes, que es que cuando siento que tengo que escribir algo, lo escribo. Ahora también estoy con una editorial y hay fechas de entregas y tienes que sentarte a escribir y hacer que fluya. Y esto de alguna forma me lleva a tener un método de trabajo. Pero principalmente me pongo cuando siento que tengo que contar una historia”.




