
David Román Escobar, concejal de Cultura y secretario del Partido Popular en Güímar, denuncia que los socialistas güimareros han sido los principales causantes de la división del grupo popular en el contencioso que se dirime ahora en sede judicial entre el Ayuntamiento y el Obispado por la propiedad de la plaza de la ermita de El Socorro.
Para Román,”el PSOE, desde dentro del Ayuntamiento, aprovechando antiguos cargos socialistas y exconcejales, que en la actualidad ocupan lugar en el funcionariado del propio Ayuntamiento, ha dividido el voto del Partido Popular en Güímar” y considera que “el hecho de mantener el proceso judicial para esclarecer la titularidad de la plaza de la ermita de El Socorro, escriturada en 2015 por parte de la Iglesia, difiere de lo que puede resultar inicialmente su objetivo”.
Según David Román, que junto con la alcaldesa, Carmen Luisa Castro y otros dos concejales, Pedro Daniel Pérez y Rosa Pérez, consideran que la plaza es propiedad eclesiástica, “sostener la vía judicial para un procedimiento de este tipo realmente conlleva un trasfondo político, un interés que se centra básicamente en la división del grupo municipal del Partido Popular en Güímar, así como el deseo en su pérdida de votos, el cual ha sido ocasionado por dirigentes del grupo socialista”, recordando que otros cuatro ediles populares (Juan Delgado, Francisco del Rosario, Fran Amador y Socorro González) se han mostrado partidario de defender al Ayuntamiento en este litigio. Cuatro concejales que según el asesor de la alcaldesa, Víctor González, no repetirían en la próxima lista electoral del PP, a pesar de que Luisa Castro no se ha manifestado al respecto, más todo lo contrario, siempre se enorgullece de dejar libertad de voto a sus concejales en asuntos como la iglesia, aludiendo además que “yo no retengo a nadie conmigo”. Los mismos cuatro concejales que no defendieron ante el notario a Víctor González en el contencioso que mantuvo este con la exinterventora Ruth Arteaga.
Sin embargo, para el secretario local del PP, el proceso judicial es “un gasto innecesario de dinero público en un procedimiento para, supuestamente, la búsqueda de la titularidad de la plaza de El Socorro, cuando sea de quien fuere, bien del Consistorio o bien de la Iglesia, seguirá manteniendo su carácter de uso público independientemente de su titularidad, denotando claramente el interés en resquebrajar al grupo municipal”, cuando él entiende que “la plaza es de la Virgen de El Socorro, tal y como comentan güimareros y güimareras” y lo demás “es querer romper el grupo popular”.




