Güímar

Luisa Castro ‘vende’ su proyecto turístico a inversores del Este

Rafael Vázquez, representante de la Cámara de Comercio de Ucrania, afirma que podrían convertir El Puertito de Güímar “en la Marbella de Tenerife, con marina y hoteles de lujo”

Los inversores con Luisa Castro y el arquitecto Juan Carlos Piñeiro, ayer en lo alto de Güímar / DA

“Han hablado de la posibilidad de convertir El Puertito en la Marbella de Tenerife”, así se rotundo se manifestó Rafael Vázquez, representante de la Cámara de Comercio de Ucrania en España, en la visita que ayer realizaron a Güímar varios inversores de ese país, de Rusia y de Lituania.

Los inversores, que el miércoles conocieron en la sede de la zona ZEC las ventajas fiscales que ofrece Canarias a los empresarios extranjeros, visitaron ayer, invitados por la alcaldesa de Güímar, Carmen Luisa Castro, el Ayuntamiento, El Puertito y el mirador de San Martín para observar todo el entorno de los barrancos del municipio y los grandes hoyos dejados por la extracción de áridos, suelo en el que Castro quiere impulsar el proyecto De Mar a Cumbre, redactado por el arquitecto Juan Carlos Piñeiro, quien también estuvo presente en la visita.

La embajada de Europa del Este, según comentó Rafael Vázquez, se interesó especialmente por la construcción, dentro de ese proyecto, de una gran marina en El Puertito, “para yates, hoteles y tiendas de lujo, al estilo Marbella”, dijo. “Se trata -prosiguió- de gente de un gran poder adquisitivo y que quiere invertir su dinero en sitios seguros como Canarias, dada la fluctuación del rublo y la crisis política en Ucrania”.

Se interesaron básicamente por el proyecto turístico que quiere desarrollar Luisa Castro en su municipio, aunque ella misma recuerda que “tienen que cambiar el uso del suelo”, pero también por invertir en industria de ensamblaje, para lo que están buscando la mejor ubicación en la isla de Tenerife, no necesariamente Güímar.

Rafael Vázquez comentó que algunos de los empresarios que visitaron ayer el municipio lo hicieron ya hace cuatro años, cuando tuvieron que desistir de invertir por las trabas que se les puso desde el Cabildo, aunque ahora sería posible invertir por debajo de la autopista TF-1, si finalmente el Cabildo califica ese suelo como turístico.