Política

“El Gobierno canario juega con la seguridad de la población del Sur”

Obras Públicas no atiende los llamamientos del Cabildo y Guía de Isora para que desbloquee la cesión de suelo y poder construir un parque de bomberos en la zona más desprotegida de la Isla

Zona propuesta por el Cabildo y Guía de Isora para la construcción del parque de bomberos profesional del suroeste.
Zona propuesta por el Cabildo y Guía de Isora para la construcción del parque de bomberos profesional del suroeste. / DA

La Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias sigue sin mover ficha. A pesar de las reiteradas peticiones del presidente del Consorcio de Bomberos, del consejero insular de Medio Ambiente y del alcalde de Guía de Isora, el departamento que dirige Pablo Rodríguez continúa sin ceder los terrenos en el municipio isorano para construir un parque profesional de bomberos que los expertos consideran imprescindible para cubrir toda la franja suroeste, la más desprotegida de la Isla.

Hay que recordar que el único parque profesional que existe en todo el Sur es el de San Miguel de Abona, a todas luces insuficiente para atender a un total de nueve municipios (entre Fasnia y Santiago del Teide), ya que el Valle de Güímar queda bajo la cobertura de Santa Cruz, hasta que se termine de acondicionar una nave en el polígono industrial de Güímar que, tal como anunció este periódico, se convertirá el próximo verano en el primer parque profesional de la zona.

La parcela donde se pretende ubicar el parque de Guía de Isora tiene una extensión de 9.700 metros cuadrados y se encuentra junto al anillo insular y próxima al barranco de Erques, en un punto en el que se estableció la antigua planta de tratamiento de áridos para la construcción del tramo de autopista entre Adeje y Santiago del Teide.

El Gobierno de Canarias argumenta que en dicha parcela hay dos eras que gozan de protección patrimonial, aunque, elevada la pertinente consulta desde el Consorcio Bomberos de Tenerife al área de Patrimonio Histórico del Cabildo, este departamento confirmó que las dos eras en cuestión podrían reubicarse en otro lugar dentro de la misma parcela, lo cual no afectaría a las previsiones del Consorcio, ya que solo precisa disponer de 3.500 metros cuadrados, es decir, prácticamente un tercio del terreno.

Hoy por hoy, la zona suroeste de Tenerife es la que más problemas plantearía a la hora de responder ante un siniestro. La distancia de importantes núcleos habitados, entre ellos las zonas turísticas de Adeje y Arona, respecto al único parque del Sur, en Las Chafiras (San Miguel), y el imparable crecimiento de población convierten esta comarca en la de mayor riesgo de Tenerife. “El tiempo para una intervención en la zona turística de Arona-Adeje o de un rescate en Masca o Los Gigantes es fundamental, y no es lo mismo tardar siete minutos que quince”, explica el oficial jefe del Consorcio de Bomberos, Salvador Reyes.

“Falta de compromiso”

El pasado 4 de marzo, el consejero insular de Medio Ambiente, José Antonio Valbuena, acusó al Gobierno de Canarias de “jugar con la seguridad” de los ciudadanos y recordó que cada vez “hay más incidentes en el Sur”, por lo que criticó la “dejadez” y “falta de compromiso” del consejero regional de Obras Públicas, Pablo Rodríguez, “que ni siquiera devuelve las llamadas”, afirmó.
Por su parte, el presidente del Consorcio de Bomberos, Javier Rodríguez, que llevó una propuesta de resolución al último debate sobre el estado de la Isla que recibió el apoyo de todos los grupos, lamentó la “callada por respuesta” y defendió que los terrenos son compatibles con la presencia de las dos eras de valor patrimonial, tal como refleja el informe del Cabildo. Además, señaló que “ahora, que no hay estrecheces presupuestarias, el Gobierno de Canarias muestra su falta de compromiso al aportar al Consorcio 1,8 millones de euros al año, “cuando antes de la crisis esa cantidad alcanzaba los 2,5 millones”.

El alcalde de Guía de Isora, Pedro Martín, ha calificado en reiteradas ocasiones la actitud del Ejecutivo de “inadmisible” y lo ha acusado de “un desprecio a la comarca y a la Isla”.