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“No se construye la convivencia sin dejar claro nuestro pasado común”

Antonio Martinón incide en que el Campus América abre el debate y la reflexión acerca de los derechos humanos, ya que considera importante seguir abordando sus vulneraciones
Una imagen del acto de apertura del II Campus América. Fran Pallero
Una imagen del acto de apertura del II Campus América. Fran Pallero
Una imagen del acto de apertura del II Campus América. / Fran Pallero

Campus América abrió ayer sus puertas en el Aula Magna del Edificio Central de la Universidad de La Laguna (ULL) debatiendo sobre derechos humanos y democracia. En la apertura, el rector de la Universidad de La Laguna, Antonio Martinón, recordó que este foro se centra en el análisis de la necesidad de la memoria histórica y el papel de las minorías.

En la primera se debe mirar hacia atrás “lo necesario”, para dejar claro cuál ha sido el pasado y así poder construir “una convivencia y un futuro en común”. “No se puede construir la convivencia sin dejar claro cuál ha sido nuestro pasado común, pero hay que mirar atrás siempre que su objetivo sea “construir un futuro compartido de verdad” y sin ánimo de revancha, “sin tener la intención de rescribir la historia”. “La memoria histórica forma parte esencial de la construcción de la democracia”.

Sobre el papel de las minorías, Martinón recalcó la necesidad de tenerlas en cuenta, porque “la democracia no debe ser la dictadura de la mayoría, es el respeto a todos los ciudadanos y sus derechos, incluyendo a las minorías”.

El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, afirmó que Campus América es “algo más que un foro de debate” en torno a los derechos y la democracia, porque será el marco en el que se actualice la Declaración de La Laguna sobre los Derechos Humanos de las Generaciones Futuras, que fue asumida por la ONU después de que Jacques Cousteau la ideara en la Isla. “Cousteau nos invitó a soñar en una sociedad respetuosa con lo derechos humanos y el medio ambiente. Hay que responder a la nueva realidad social, política y económica. Es necesario seguir profundizando en defensa de la justicia y de los derechos humanos, investigar, avanzar, debatir, crear y compartir conocimiento para crear un mundo más justo. Millones de personas sufren la violación de alguno de sus derechos y no podemos permanecer impasibles”, afirmó Clavijo.

El alcalde, José Alberto Díaz, recalcó que La Laguna es “ciudad de paz y abierta a la convivencia”, y destacó que los derechos humanos no han avanzado de manera uniforme en todos los países.
Por su parte, Ángela Sierra, directora del Centro de Estudios Interdisciplinares Latinoamericanos de la ULL, valoró que el Campus favorece el conocimiento mutuo. “Tanto en España como en América tenemos una tradición de vulneración de los derechos humanos, por ello es importante seguir abordando los derechos, para lograr consolidarlos y que estén siempre asociados a la democracia”, reconoció.

Comisión de la Verdad

El Campus comenzó con la conferencia Las Comisiones de la verdad como espacios de reconciliación y reconocimiento, a cargo de Sofía Macher, consultora de varios procesos de justicia transicional y la Comisión de la Verdad de Perú e Islas Salomón. La ponente afirmó que esta justicia transicional “previene la repetición de las crisis de derechos humanos, asegura la cohesión social, la reconstrucción de la nación y la reparación a las víctimas”. Afirmó que el punto de partida en este proceso “es el de la verdad: no se puede pedir justicia o reparación sin asumir la verdad frente a los hechos, ni comenzar por la reparación sin la exigencia de la verdad”. Macher incidió en la responsabilidad de reparar, un derecho de todos los Estados, que deben “responder por sus acciones y omisiones” y “restablecer a las víctimas al statu quo anterior”.

Félix Reátegui, responsable del Informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación del Perú, habló sobre Las Comisiones de la verdad y la construcción de la justicia transicional, en la que abordó cómo cada país y sociedad ha desarrollado este trabajo. En algunos, la justicia transicional se ha tomado como un sinónimo de justicia penal. Abogó por evitar que la justicia transicional sea un “lavado de cara y blanqueamiento del pasado, el atajo para evitar la justicia penal”, y que caiga en “el fetichismo”. Reátegui, señaló que se “debe trabajar en un país pacificado, con una sociedad sin miedo a contar la verdad, y tener la voluntad política de asumir la responsabilidad de sus conductas y reparar el daño causado”.

Por último, Mercedes Pérez Schwartz, disertó sobre Derechos Humanos y Memoria Histórica, donde repasó la situación española y los impedimentos para reparar el daño a las familias de las víctimas. La presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica afirmó que una comisión de la verdad sería “absolutamente necesaria”, ya que se deben “cerrar las heridas”.

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