baloncesto

La otra selección estrella en el Mundial de China tiene acento canario

Las transmisiones televisivas que podemos seguir desde nuestras casas son, en parte, gracias a este grupo de profesionales de la Islas
El grupo de profesionales insulares en Madrid, justo antes de partir hacia China| DA
El grupo de profesionales insulares en Madrid, justo antes de partir hacia China| DA
El grupo de profesionales insulares en Madrid, justo antes de partir hacia China| DA

En el Mundial de Baloncesto China 2019 que arrancó ayer estarán presentes hasta 32 selecciones. Son los mejores combinados del planeta, porque la FIBA mantiene una lucha continua por encontrar la excelencia.

Lo que a ustedes les llegará desde las ocho sedes mundialistas también será a través de algunos de los mejores profesionales del planeta, y entre esa élite televisiva se encuentra un buen número de canarios. Así llegaron hasta aquí.

Pablo Quintana Quillo es realizador de televisión y ha hecho todo, o casi todo, en el mundo de la canasta. Tras haber participado, por ejemplo, en la primera Final Four de la Basketball Champions League le llegó la oportunidad del pasado Eurobásket femenino, hasta que, un día, su teléfono volvió a sonar.

“Hace cuatro meses la FIBA se puso en contacto conmigo para ver si estaba interesado en hacer una de las ocho sedes del Mundial, concretamente la de Nanjing, porque habían visto mi trabajo antes; les dije que quería, pero si iba con mi equipo”, recuerda.

Y su equipo son hasta 10 tinerfeños y un grancanario. Con uno de ellos, José Antonio Jorge, comparte productora, El Plan, con el que también trabaja, además de en la BCL, para la Euroliga, el gran torneo del baloncesto continental: “Tuve muy claro que si querían mi trabajo, era que querían a todo el equipo que me acompaña. Suena a tópico, pero sin ellos no podría”.

Así se convirtió en TV director del Mundial, el cargo con el que le ha designado la FIBA, para el grupo F, el de Grecia, Nueva Zelanda, Montenegro y Brasil que arranca hoy. “¿La verdad? No me lo esperaba, porque son solo ocho realizadores de todo el mundo y el único que se estrena soy yo. Estamos hablando de gente muy potente, verdaderos referentes, y ahí estaremos nosotros. Es un orgullo”.

Porque, al final, Pablo lidera y guía la transmisión televisiva. Eso que ve en su casa es, de alguna, manera, la narración del realizador, aquello que sus ojos ven y entiende que es lo mejor, una presión, que, lógicamente, genera nervios. “Cuando estás haciendo la cuenta atrás dan ganas de salir corriendo”, dice sonriendo, pero hay alguien que lo frena. Y es otro tinerfeño.

José Antonio Jorge trabaja “desde hace muchos años” con Quillo. Es el encargado de lanzar las repeticiones, un trabajo de precisión porque es lo que siempre esperamos cuando se produce una jugada polémica y, además, queremos volver a ver la jugada lo más rápido posible.

“Hay presión, claro, pero más que por lo que puedan decir, por lo que te exiges tú mismo; quieres que salga todo perfecto”, señala. También para él, la Final Four de la BCL de Tenerife, la primera de la historia, resultó ser un trampolín para el baloncesto insular: “Ahí es cierto que se pudo ver un poco el trabajo de todo el equipo, nuestra forma de mostrar el baloncesto”. Porque coincide con Quillo en que la clave de todo es “el trabajo en equipo” eso les ha traído a un Mundial, que no es un lugar al que pueda ir mucha gente.

Otro de los tinerfeños que acude a la cita es Aleix Valero, redactor de Deporpress, que empieza a ser un veterano en lesto del baloncesto. “A la redacción llegó un correo electrónico diciendo que querían contar con nosotros después del Mundial Femenino de Tenerife. Fue una sorpresa y una alegría, porque una cosa es que te contraten aquí y otra, como es en este caso, que te vengan a buscar para llevarte al otro extremo del planeta”.

Un barraquito

En realidad, era la segunda vez que Aléix escuchaba esa propuesta, porque ya durante la Copa del Mundo femenina tuvo alguna constancia de ello: “Era el día de la final cuando un jefe de producción de la FIBA me dijo que quería tomarse un barraquito, que no sabía lo que era y me dijo que por qué no nos veíamos en China. Me reí al principio, pero luego…”.

Tiene la suerte de trabajar en el grupo de España, en Guangzhou (Cantón), a pie de pista, realizando las entrevistas a los protagonistas para que luego esas imágenes sean distribuidas. Ya lo hizo en el Mundial de la Isla y la experiencia fue inolvidable: “Es el mayor evento en el que he trabajo por la gran organización que se llevó a cabo. Parece que no, porque trabajas poco tiempo con ellos, pero, al final, vas creando un poco un vínculo con los deportistas al verlos justo antes de saltar a pista, concentrados, nerviosos… Lo que viví en el Mundial femenino fue genial”.

Valero destaca, sobre todo, el “magnífico protocolo” que mantiene la FIBA en este tipo de torneos, lo que hace que la coordinación sea perfecta: “Estamos hablando de mucha gente de muchos países, pero llevamos meses en comunicación con ellos. Yo desde antes de ir a China ya sabía lo que tenía que hacer en cada momento, incluso nos distribuyen una guía interna para nosotros. A nivel de organización nunca vi algo como FIBA”.

TE RECOMENDAMOS