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El CD Tenerife ‘resucita’ en El Molinón con Sesé Rivero (0-2)

Tras ocho semanas de sequía, el nuevo cuerpo técnico consigue que el equipo blanquiazul reaccione en su visita al Sporting de Gijón (0-2), en una buena segunda parte y con goles de Suso y Dani Gómez
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FOTO: LALIGA SMARTBANK

Sesé Rivero, el resto de su cuerpo técnico, y los jugadores blanquiazules, lograron anoche cambiar la oscura y triste semana que atravesó el CD Tenerife, en alegría y esperanza. En El Molinón, no podía ser en otro escenario, los pupilos de Sesé demostraron que este equipo no está muerto. Tras una primera parte desastrosa, reaccionaron tras el descanso y los goles de Suso, de penalti, y de Dani Gómez, rompieron una dinámica de ocho semanas consecutivas sin darle una alegría a su afición.

Los tinerfeñista salieron con algo más de precaución de lo habitual con la novedad de Moore en el carril izquierdo, además de la inclusión del adejero Javi Alonso en el centro del campo, ahí, escoltado por un buen mentor, Aitor Sanz.

El Sporting presionó arriba buscando que esos nervios instalados en los blanquiazules por los malos resultados y la inseguridad de verse despojados de su entrenador, Aritz López Garai, se transformaran en errores, pero no se complicó demasiado el cuadro del tridente Rivero, Medina y León. Cada balón delicado era despejado sin contemplaciones, cada cesión sobre Ortolá era solventada con un balón largo por parte de un portero fichado para hacer jugar el cuero desde atrás.

De medio campo hacia adelante había calidad, pero en los primeros 20 minutos ni se notó. Malbasic quedó solo en punta y por detrás el equipo se partía, con Borja Lasso demasiado aislado, sin llegar al centro del campo a enlazar con los mediocentros y Suso y Nahuel con poca opción de jugar balones en ventaja.

Avisó el Sporting en el minuto 16 con una llegada de Djurdjevic por banda izquierda que apuró hasta línea de fondo para poner el balón atrás y que el remate de Aitor García se marchara fuera estorbado por Moore.

No se había complicado demasiado el Tenerife hasta entonces cuando Ortolá quiso volver a la versión Garai y jugó un balón que cortó el conjunto asturiano en zona de peligro aunque no se plasmó en el marcador. Iban 25 minutos de partido y la señal se había encendido para los locales. Había que doblar el esfuerzo en la presión.

Para los visitantes todo era cuestión de concentración. Moore la perdió yéndose con alegría al ataque en una acción a la que no llegó y en la contra le metieron un balón en largo a Aitor García, listo sabiendo qué flanco atacar. El atacante local se metió en el área, recortó a Muñoz y le pegó cruzado obligando a una buena parada de Ortolá (minuto 30).

De Mariño no se supo nada, de Lasso, tampoco. La consigna de los locales estaba clara, en cuanto le llegara el balón al andaluz tocaba montarle una emboscada. Así, Lasso apenas podía controlar el balón para buscar alternativa porque enseguida le caían dos y tres rivales encima. Nahuel, en el día de su cumpleaños, tampoco la olía y ¿alguien conoce a un tal Malbasic? Sin noticias del serbio.

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FOTO: LALIGA SMARTBANK

REACCIONÓ

La segunda parte fue completamente diferente. No se sabe lo que Sesé Rivero les dijo durante el descanso, pero los jugadores volvieron al césped asturiano con una actitud diferente. Los blanquiazules salieron más centrados.

Suso y Borja Lasso provocaron sendas amarillas a Pedro Díaz y Valiente al poco de empezar. Además, el jugador de Taco probó, por primera vez, al portero local.

Pero terminó de cambiar la dinámica del partido la jugada de la expulsión de Marc Valiente. El defensa del Sporting cazó a Nahuel sobre una línea lateral que el árbitro, tras consultar el VAR, señaló como penalti.

Se encargó de la pena máxima Suso Santana, quien no falló en el lanzamiento y puso de ventaja a su equipo. Pero quedaba más de media hora de sufrimiento.

El Sporting estaba por detrás en el marcador, con un hombre menos y el público muy enfadado por la doble decisión arbitral. José Alberto reaccionó retirando del campo a un centrocampista, Javi Fuego, y metiendo un hombre mucho más ofensivo y veloz como es Álvaro Traver.

Con lo que no contaba el entrenador local fue con que sus jugadores se desquiciaran de tal manera que empezaron a cargarse de amonestaciones. Planeaba sobre El Molinón una nueva expulsión. El cuadro astur siguió buscando el empate, pero no contó con que el Tenerife ahora sí que llegaba con peligro al portal defendido por Mariño.

Así lo demostró en la segunda ocasión que pisó el área rojiblanca. Dani Gómez, que había entrado para jugar la segunda parte en el puesto de Malbasic, fue el protagonista de la jugada. Se la puso Javi Alonso, el jugador cedido por el Real Madrid dribló para buscar un mejor ángulo de disparo y, finalmente, ajustó un disparo cruzado al que no llegó Mariño. Era el 0-2, el gol que daba la tranquilidad a los sufridos blanquiazules.

El Tenerife había sido efectivo en sus llegadas al área sportinguista, todo lo contrario que los de Mareo, que en la primera mitad pudieron marcar, pero no supieron.

El 0-2 fue un golpe insuperable para los de José Alberto, mientras que el Tenerife pasó a dominar la situación con comodidad en el tiempo que quedaba para el final. Para que no hubiera sorpresas desagradables a última hora, Sesé Rivero cerró el partido con una defensa de cinco, en la que encontró hueco Mauro dos Santos, quien jugó sus primeros minutos en la Liga. También Debutó Elliot sustituyendo a Suso en la recta final del choque (minuto 82).

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