Tenerife

Estudian si una tormenta solar causó el gran apagón de Tenerife

Investigadores del Servicio Nacional de Meteorología Espacial sostienen, con datos del Observatorio Geomagnético de Güímar, que el cero energético que afectó a un millón de personas en la Isla en septiembre pasado pudo tener su origen en un fuerte aumento de los vientos solares

Los estudios de Servicio Nacional de Meteorología Espacial sobre la tormenta solará han sido desvelados por El País.
Los estudios de Servicio Nacional de Meteorología Espacial sobre la tormenta solará han sido desvelados por El País.

29 de septiembre de 2019. 13:11 de la tarde. Tenerife se apaga súbitamente. Hasta las 22:15 no se reestablecerá completamente el servicio eléctrico en la Isla.

Han pasado ya tres meses desde el gran apagón y aún no hay ninguna versión oficial que explique las causas, más allá de las discusiones sobre el mantenimiento del sistema eléctrico en la Tenerife. Ayer, el diario El País se hizo eco de una nueva hipótesis: la conjunción entre dos fenómenos solares que ocurrieron aquellos días y la vulnerabilidad de la red podrían haber sido la causa del apagón. Una tesis sobre la que ya se habló hace unos días en el programa de radio Coffee Break, elaborado por el Museo de la Ciencia y el Cosmos y el Instituto Astrofísico de Canarias.

Los cerebros de esta teoría son Consuelo Cid -responsable del Servicio Nacional de Meteorología Estatal y profesora de la Universidad de Alcaláya- y su equipo. Según explica Cid a El País, esos días se detectó un fuerte aumento de los vientos solares, provocando una tormenta solar que pudo generar alteraciones magnéticas en la tierra, como detectó el Observatorio Geomagnético de Güímar, uno de los tres centros españoles en los que participa el Instituto Geográfico Nacional para estudiar este tipo de cuestiones.

Cerca del ecuador del Sol había esos días un agujero coronal, que es una zona donde la corona solar -la capa externa del Sol- se oscurece y el campo magnético se libera al espacio exterior. Suele producir vientos solares de gran intensidad. Según explica Cid al citado periódico “es muy probable que justo delante de ese agujero coronal, guiando ese choque que aparece el día 27, haya también una eyección de masa coronal”. Es decir, una nube gigante compuesta de radiación y viento solar muy común durante las épocas de máxima actividad del astro.

Güímar detecta las consecuencias de esas perturbaciones en el terreno desde el día 27. Y, aunque las alteraciones no son drásticas, sí se mantienen de manera constante hasta el día del apagón. “Esa fluctuación se debió al viento solar, seguro”, afirma Cid. Ella y su grupo están a la espera de nuevos datos que les permitan saber si aquellos días se produjo esa eyección solar que multiplicó la presión magnética en la Tierra. De hecho, el artículo cuenta que toda la instrumentación de un satélite de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. quedó inoperativo por los efectos provocados por el viento solar.

Según el artículo, ese suelo sobrecargado por la arremetida de la tormenta solar pudo volcar parte de esa energía a la red, que es un circuito cerrado, debido a su carácter insular, lo cual lo hace más vulnerable, pues es más fácil que un fallo de cierta gravedad arramble con toda la red. “Esa perturbación va a hacer que las tomas de tierra del suelo, que es un conductor, en lugar de dispersar, generen un circuito que da la vuelta sobre sí mismo al meterle más corriente. En redes más ramificadas, las corrientes inducidas se pueden dispersar y no causar daños”, afirma Cid.

Pero esta hipótesis no convence a Red Eléctrica. Y eso que todo elemento externo podría ayudarles en el expediente que el Gobierno regional anunció para determinar la reponsabilidad del apagón y donde Endesa ha mirado para otro lado. De hasta 60 millones de euros podría ser la multa, según el Gobierno. “Todos los incidentes conocidos relacionados con tormentas solares se han producido en latitudes mucho más altas y en países con redes de transporte muy extensas y poco malladas, ya que se une el efecto mayor de las tormentas solares en las zonas cercanas a los polos, junto con la existencia de anillos grandes de la red eléctrica, que hace que se induzcan fuertes sobretensiones que pueden hacer fallar los equipos de la red de transporte. Ninguna de esas dos circunstancias se da en Canarias”, afirma a El País el director de Operación de REE, Tomás Domínguez.

Cid está de acuerdo con que estos eventos son más usuales en latitudes superiores, pero recuerda que algo parecido ocurrió en Vietnam en 1972, cuando varios pilotos estadounidenses que volaban sobre el país en plena guerra vieron cómo varias decenas de minas estallaban en el mar sin explicación alguna. Según un estudio publicado por la revista Space Weather, el motivo pudo ser el gas magnetizado proveniente de una tormenta solar.

La tesis de Cid y su equipo también provoca opiniones positivas entre algunos de sus compañeros. “Aunque menos frecuentes, la combinación de los sucesos solares de los que se registró constancia con la configuración de la red eléctrica en la Isla, parece una hipótesis más que creíble para ser tenida en cuenta”, asegura a El País el físico solar José Carlos del Toro, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (CSIC).