El uso habitual de extensiones de pestañas favorece la proliferación de ácaros en la piel y altera la salud ocular en mujeres jóvenes, según un estudio presentado en el 44.º Congreso de la Sociedad Europea de Cirujanos de Cataratas y Cirugía Refractiva (ESCRS) en Londres.
La investigación, liderada por la doctora Tetiana Zhmud, del Departamento de Oftalmología de la Universidad Médica Nacional Conmemorativa Pirogov (Ucrania), analizó los efectos de este procedimiento estético y detectó la presencia masiva del parásito Demodex folliculorum en usuarias frecuentes.
Las extensiones de pestañas son un tratamiento estético muy demandado por evitar el uso de rímel. Sin embargo, la acumulación de pegamentos, la falta de ventilación en la zona palpebral y la dificultad para limpiar adecuadamente los párpados facilitan la acumulación de bacterias y ácaros. Esto desencadena demodicosis, una reacción inflamatoria que genera picor, descamación, ojo seco e inflamación crónica en los párpados.
El 85% de las usuarias frecuentes sufre disfunción en los párpados
Los autores del estudio encuestaron a 345 mujeres de entre 16 y 28 años para analizar sus hábitos estéticos. Los datos revelan que cerca del 25% de las participantes se había puesto extensiones de pestañas en alguna ocasión, y un 58% acudía a retocárselas cada tres o cuatro semanas.
Además, casi la mitad de las usuarias (un 47,6%) admitió haber sufrido molestias como picazón, enrojecimiento, lagrimeo o escozor tras someterse al tratamiento.
Para evaluar los efectos a largo plazo, el equipo médico empleó meibografía por luz infrarroja en mujeres que habían utilizado extensiones al menos 10 veces. Los resultados mostraron que el 85% presentaba disfunción de las glándulas de Meibomio. Estas glándulas son las encargadas de producir la capa lipídica de la lágrima, indispensable para evitar que el ojo se reseque.
Detección microscópica de ácaros en casi el 100% de las muestras
El análisis microscópico de pestañas extraídas a 25 usuarias regulares arrojó datos aún más concluyentes: 24 de ellas albergaban ácaros Demodex folliculorum. En 18 de las examinadas se observaron síntomas claros de irritación cutánea, como párpados hinchados, pestañas adheridas entre sí y descamación en la base folicular.
A pesar de las evidencias, los expertos aclaran que la intención del estudio no es prohibir las extensiones de pestañas, sino concienciar sobre la necesidad de mantener una correcta higiene palpebral.
Recomendaciones médicas para prevenir infecciones
Para reducir los riesgos asociados a este procedimiento, la doctora Zhmud aconseja aplicar diariamente un gel hipoalergénico sin conservantes con un cepillo específico para la zona. Si la infestación por ácaros se confirma mediante diagnóstico médico, es necesario recurrir a tratamientos antiparasitarios específicos.
Asimismo, los autores del trabajo instan a los profesionales de la estética a informar a sus clientas sobre las posibles complicaciones oculares y a recomendar rutinas de limpieza antes de someterse a retoques periódicos.






