La Laguna

Santiago Pérez plantea una consulta pública sobre el velatorio del Cristo

El edil de Urbanismo explica que la empresa cuenta con licencia de construcción pero aclara que necesita una autorización municipal para el paso de los coches fúnebres por la plaza

Vista general de la plaza y del santuario del Cristo. / DA

La construcción de un velatorio en el entorno de la plaza del Cristo, promovido por la Esclavitud del Cristo a través de la empresa Mémora, lleva arrastrando meses de debate en el La Laguna, que se ha intensificado en las últimas semanas con el aparente inicio de los trabajos.

Mémora presentó en 2018 un proyecto básico para obtener la licencia urbanística de construcción del inmueble, lo que inmediatamente levantó voces críticas, trasladándose incluso el debate al Pleno. Aún así, en abril de este año, la empresa logró obtener la autorización del Cabildo, necesaria al estar integrado el edificio en un conjunto monumental declarado BIC, el santuario del Cristo, y un mes después, consiguió la licencia de construcción del Ayuntamiento. “Y el Gobierno municipal de entonces no dijo ni mu, cuando este es un tema de la suficiente trascendencia. Yo me he enterado que tenían la licencia cuando empezaron a derruir el muro para empezar a construir, nadie sabe que la tenían”, denunció ayer el concejal de Ordenación del Territorio del Ayuntamiento de La Laguna, Santiago Pérez, quien reconoce que ese proceso está cerrado y que “la licencia le reconoce el derecho a construir”.

Sin embargo, el edil apuntó que “la licencia de edificación no conlleva el derecho de acceder al edificio”. A este respecto, explicó que para que los coches fúnebres puedan acceder al inmueble “tienen que pasar por un bien de dominio público que es la plaza del Cristo”, ya que no tiene “una entrada directa desde una vía pública”. “Y resulta que pasar por la plaza del Cristo frecuente y prolongadamente constituye lo que se llama un uso común especial de un bien de dominio público -continuó explicando-, para lo que se necesita una autorización de la administración que ostenta la titularidad sobre ese bien de dominio público, que es el Ayuntamiento”.

Un autorización que, según indicó el concejal, “no es reglada como en el caso de la licencia, sino discrecional, de tal manera que la administración podrá concederla o no conjugando las diferentes variables e intereses públicos, intentando que predomine el interés general”.

Es por ello que, a juicio de Santiago Pérez, “el Gobierno municipal, y así lo propondré, tiene que ponderar todos los intereses en juego y tomar en cuenta no solo los legítimos de la Esclavitud y de Mémora, sino también lo que la ciudadanía lagunera piensa al respecto, porque la plaza del Cristo es un bien de dominio público y es probablemente el espacio público más importante de La Laguna, y con más posibilidades de futuro”. Por ello, considera que “lo que debe de hacer el Gobierno municipal es efectuar una serie de consultas solventes de la opinión pública, que no estén trucadas y que los resultados sean verificables, y que el resultado sea una de las variables más importantes a tener en cuenta pero no la única, para conceder o no esa autorización”. “El Gobierno debe de saber qué piensa la opinión pública lagunera y solo dar la autorización si conjugando todos los factores que hay en juego se llega a la conclusión de que es lo que conviene a los intereses públicos de La Laguna, porque este asunto no puede resolverse ante la ciudadanía por una especie de vía de los hechos consumados, que es lo que ha venido ocurriendo hasta ahora”, enfatizó.

Además, Santiago Pérez añadió que Mémora y la Esclavitud deben de ser conscientes de esta situación, por lo que hoy mismo remitirá un escrito a la empresa explicando esta circunstancia y recordándole que debe de solicitar esta autorización municipal.

Oposición vecinal

Por otra parte, las asociaciones de vecinos del Casco Histórico de La Laguna y del Camino La Rúa se concentraron, el pasado día 8, en la plaza del Cristo para manifestar su “total oposición” a la construcción del velatorio en este entorno. A su juicio, “no nos parece adecuado que esta plaza, centro de encuentro de muchos vecinos y visitantes y considerada de interés insular, se vea ocupada por los coches fúnebres que entren y salgan”, manifestaron en una nota.