Arafo

La depuradora comarcal no solo saneará el Valle de Güímar, sino que podrá regarlo

Se espera que la primera fase, que ha aumentado su coste de 9 a 12 millones de euros, esté terminada antes de final de año

La depuradora está construida en el mismo suelo que estaba la que el gobierno de Canarias abandonó en 1995 / SERGIO MÉNDEZ

La denominada depuradora comarcal (Edaru) del Valle de Güímar entrará en funcionamiento en un año y no solo servirá para sanear toda la comarca sino para regarla con agua de primera calidad para la agricultura. Esta depuradora tendrá un coste de 12 millones de euros, tres más de lo inicialmente presupuestado debido a las dificultades del terreno y al encauzamiento de un barranco, según señaló Javier Davara, gerente del Consejo Insular de Aguas.

El presidente del Cabildo de Tenerife, Pedro Martín, visitó ayer las obras de construcción de la Estación Depuradora de Aguas Residuales Urbanas (Edaru) del Valle de Güímar, junto al consejero del área y los tres alcaldes de la comarca, Juan Ramón Martín (Arafo), Mari Brito (Candelaria) y Airam Puerta (Güímar). Esta planta, una vez se encuentre operativa, prestará servicio a más de 114.000 personas de la comarca. Martín también supervisó el inicio de las obras -solo movimiento de tierras junto a la cabecera del emisario- de la Estación Depuradora de Aguas Residuales Industriales (Edari), que servirá para tratar las aguas residuales de procedencia industrial del Polígono de Güímar. Será la primera planta de estas características en Canarias y se prevé que esté funcionando a finales de 2021, tras un período de construcción de 23 meses.

Ambas actuaciones darán respuesta a las necesidades de depuración que venía demandando esta comarca de la isla y en las que el Cabildo de Tenerife aportará, entre las dos, 20 millones de euros para sufragar los costes de las dos instalaciones hidráulicas.

“Lo importante de esta visita es comprobar que ya tenemos soluciones a los problemas de saneamiento en esta comarca. Respecto a la estación de aguas residuales urbanas, si todo va bien, a finales de este mismo año estará terminada, con una inversión aproximada de unos 12,5 millones de euros. Esto permitirá resolver por fin uno de los problemas importantes del Valle de Güímar. El paso siguiente será tener ya concluida el próximo año, sobre el mes de octubre, si se cumplen los plazos previstos, la obra de la depuradora correspondiente a las aguas residuales industriales”, subrayó el presidente del Cabildo.

Martín remarcó que será “una constante” de la corporación insular el “seguir trabajando durante los próximos años en distintas zonas de Tenerife para poner solución a los problemas de saneamiento que padece la isla”.

Por su parte, Javier Rodríguez señaló que por fin se da cumplimiento “a una demanda que reafirma el compromiso medioambiental de este Cabildo para el progreso equilibrado de nuestra tierra”. El consejero insular de Desarrollo Sostenible y Lucha contra el Cambio Climático comentó que la Edaru será, además, un recurso para el sector primario en forma de agua regenerada de excelente calidad, “sobre todo en una comarca que viene padeciendo un déficit hídrico cada vez más importante debido a las consecuencias del calentamiento global”. “Hay que cuidar al máximo en la medida de nuestras posibilidades nuestro recurso más preciado, que es el agua”, indicó.

“La colaboración con los municipios es total para que esta instalación pueda recibir las aguas residuales a través de las redes de saneamiento precisas que hagan realidad nuestros deseos de completar el ciclo integral del agua, como ya hacemos en nuestra instalación piloto de Valle de Guerra, que ya reparte agua de excelente calidad a la agricultora de la zona”, detalló Rodríguez.

Sobre las estaciones depuradoras de aguas residuales industriales, el consejero insular avanzó que el Cabildo está trabajando en diferentes ámbitos de la isla para el próximo desarrollo de este tipo de plantas, con proyectos en los polígonos industriales de La Campana (El Rosario) y de Granadilla.

Los ayuntamientos

El alcalde de Arafo, Juan Ramón Martín, se mostró satisfecho de los trabajos realizados y de que este “pueda servir, debido a la nueva tecnología que disminuye la salinidad, para regar no solo frutales sino todo tipo de cultivos”, aunque reconoció que “en Arafo vamos a tener ahora un problema para llevar nuestras aguas hasta la depurada”, porque “apenas disponemos de una red de alcantarillado del 20% en el casco del municipio y estamos inmersos hasta 2022 en un plan de ajuste”, por lo que pidió colaboración al Cabildo, pese a que el saneamiento es una competencia municipal, como recordó Pedro Martín, quien añadió que “todo el dinero que ingresen los ayuntamientos por el Plan de Cooperación Municipal estará destinado a saneamiento”.

Güímar es el municipio que dispone de una mayor red de alcantarillado (62%) y está pendiente de 3,7 millones de euros para ejecutar la estación de bombeo de Los Tarajales, en El Puertito, para conectar toda esa zona a la nueva depuradora, quedando los emisarios submarinos como los de Candelaria- como simples aliviaderos.

En Candelaria también está previsto una millonaria inversión en las estaciones de bombeo de Las Caletillas y San Blas, así como en la red de alcantarillados, casi nula de autopista hacia las medianías.

Los ayuntamientos tienen que afrontar ahora la red municipal para llevar las aguas negras a la depuradora / S.M.

25 años después

Esta obra, que asume la Corporación insular con fondos propios, permitirá dar un paso importante en el tratamiento de aguas residuales en esta comarca y así superar las repetidas llamadas de atención de la Comisión Europea. El Cabildo asumió en octubre de 2015 la gestión de esta obra, solicitándola al Gobierno de Canarias, que dejó morir la depuradora construida en la misma zona hace ahora 25 años.

Gracias a esta actuación en la depuradora comarcal del Valle de Güímar, el efluente hasta 7.500 metros cúbicos agua/día será tratado conforme a los requisitos que dimanan de la normativa vigente en materia de depuración y vertido, y con calidad para la reutilización del agua regenerada, donde prima el cumplimiento de la nueva normativa europea que entró en vigor hace dos semanas y “reglamento que se presentará a nivel nacional en Valle de Guerra a final de mes”, anunció Davara.

Tras completarse la primera fase dentro de diez meses, la segunda tiene como horizonte el año 2027 y supondría una ampliación de una línea más de 3.500 metros cúbicos al día.