alerta por los nuevos casos de coronavirus en canarias

La calma se abre paso en La Caleta

Crece el número de trabajadores, se abre el ‘buffet’ y los chapuzones vuelven a la piscina del hotel cerrado por coronavirus

Los turistas regresaron ayer a la piscina del complejo hotelero, donde se les vio                     tomando el sol y bañándose. Sergio Méndez
Los turistas regresaron ayer a la piscina del complejo hotelero, donde se les vio tomando el sol y bañándose. Sergio Méndez

Por fuera del perímetro de seguridad, que alcanza su máxima distancia en la recta que desemboca en las carpas instaladas en la entrada principal del hotel H-10 Costa Adeje Palace, se empieza a respirar un cierto ambiente de rutina 48 horas después de que las autoridades sanitarias decretaran el cierre del establecimiento tras confirmarse un primer caso de coronavirus, que horas después se ampliaba a cuatro.

El trasiego de turistas bajo el sol que van y vienen por la calle La Enramada es continuo. Unos pasan de largo como si nada y otros, en cambio, informados de lo que ocurre al otro lado de la valla custodiada por dos agentes de la Policía Local de Adeje, se detienen y se llevan un selfie de recuerdo entre la nube de periodistas que espera novedades mientras observan cómo, de vez en cuando, entra un camión de reparto, una ambulancia o un furgón de la Policía Nacional. Reporteros británicos, alemanes e italianos se incorporan a la cobertura informativa.

bajo control

“La situación está totalmente bajo control y dentro no está sucediendo nada grave”, comentó a los periodistas, a última hora de la tarde, Eric, empleado de nacionalidad uruguaya que trabaja como pintor y decorador, y que reconoció vivir un “trago amargo, pero de gravedad pequeña”. Explicó que el primer día fue el más complicado porque “éramos pocos y había mucho trabajo”, y sobre los turistas alojados dijo que “la gente está disfrutando”.

La principal novedad por la mañana fue la presencia del alcalde de Adeje, José Miguel Rodríguez Fraga, para trasladar un mensaje de serenidad. “Las circunstancias que rodean al aislamiento del hotel no son catastróficas”, manifestó, e insistió en que las autoridades siguen las recomendaciones de los técnicos “y se ha hecho todo lo que hay que hacer”, por lo que “todos están en buenas manos dado que la sanidad canaria es “excelente”.

Rodríguez Fraga, que confirmó que las 723 personas que permanecen en el interior del complejo se reparten entre 25 nacionalidades, apuntó también que el personal del hotel está “tranquilo” en medio de una situación “complicada” y expresó su deseo de que el impacto en el turismo sea el “menor posible, pues no hay una crisis turística, sino sanitaria”.

En esa línea señaló que el objetivo es que los turistas sientan que Tenerife es un “destino seguro y estén bien atendidos”, y resaltó la “respuesta magnífica” de la dirección y la “generosidad” del personal del hotel. “Los trabajadores han entrado sabiendo dónde entraban”, dijo. Hay que recordar que el número de 14 empleados que prestaban servicio en la madrugada en la que fue cerrado el hotel ha ido creciendo hasta llegar a los 80 actuales, según informó Manuel Fitas, secretario general de Sindicalistas de Base, presente ayer en los exteriores del complejo hotelero.

El alcalde adejero defendió la coordinación entre administraciones, sin dejar de reconocer que “se deben mejorar los procesos para adaptarlos a unas circunstancias cambiantes”, lo que, a su juicio, lleva a los técnicos a trabajar con hipótesis.

Por último, declaró que el “panorama es optimista” y que los dos últimos casos que se han sumado a los del matrimonio italiano eran “previsibles”.

En el interior del edificio la normalidad comienza a abrirse paso, poco a poco. Ayer volvieron los chapuzones a la piscina y los turistas a las tumbonas después de un martes en el que no se veía un alma por la zona. También se reabrió el buffet para la gran mayoría de los huéspedes asintomáticos, mientras que los que permanecen bajo sospecha reciben la comida en sus habitaciones. La mayoría de comensales -no todos- se presentaron con mascarillas al salón donde se servía la cena.

La normalidad también se percibe en los balcones, donde lo huéspedes se asoman periódicamente, tienden la ropa y hablan por el móvil. Algunos, cuando detectan que son apuntados por el objetivo de algún reportero, regresan a la habitación. Otros, en cambio, hacen un gesto de aprobación y muestran el pulgar hacia arriba.

comunicado de h10

La cadena H10, propietaria del hotel, confirmó ayer que ya han finalizado las labores de control de los huéspedes y la plantilla de trabajadores por parte de los servicios sanitarios del Gobierno de Canarias y anunció que “seguirá trabajando para la seguridad y el bienestar de sus clientes y trabajadores durante el tiempo que dure el protocolo de seguridad establecido”.

La compañía indicó en un comunicado que el personal ya ha retomado su actividad laboral -los trabajadores podrán entrar y salir siguiendo las recomendaciones de vigilancia sanitaria- y los clientes pueden salir de sus habitaciones y hacer uso de los servicios del hotel, siempre y cuando tomen las precauciones dictadas por los equipos sanitarios. “En caso de que presenten algún síntoma como problemas respiratorios, fiebre o tos deberán mantenerse en sus habitaciones”, se indica en el texto.