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Un incendio en un barranco obliga a desalojar 70 viviendas en Arona

El fuego afectó a mil metros cuadrados de vegetación baja y palmeras, y dañó parte del mobiliario de algunas terrazas de la urbanización Chayofa, sin causar desgracias personales
Imagen del área quemada en el barranco próximo a la urbanización Chayofa y las labores de refresco. DA
Imagen del área quemada en el barranco próximo a la urbanización Chayofa y las labores de refresco. DA
Imagen del área quemada en el barranco próximo a la urbanización Chayofa y las labores de refresco. DA

Un total de 70 viviendas fueron desalojadas preventivamente a primera hora de ayer al declararse un incendio en un barranco de vegetación baja y palmeras junto a la urbanización Chayofa, en el municipio de Arona.

El fuego, avivado por las fuertes rachas de viento sur que soplaron ayer durante toda la jornada, se originó a las 08.40 horas por causas desconocidas y requirió la intervención de hasta 80 efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife (procedentes del parque de San Miguel de Abona) y de bomberos voluntarios de Guía de Isora y Adeje, que se emplearon a fondo para sofocar las aparatosas llamas que llegaron a afectar a parte del mobiliario de algunas terrazas de las viviendas, aunque sin causar graves daños.

El incendio afectó a una superficie de mil metros cuadrados del barranco y, una vez refrescada la zona, los vecinos pudieron regresar a sus domicilios con normalidad poco antes de las 13.00 horas. En el lugar se personó el alcalde de Arona, José Julián Mena, y el concejal de Seguridad, Transportes y Movilidad, Francisco Marichal, que informaron a los vecinos de la evolución del incendio y del inminente regreso a sus casas.

“Ha sido un susto grande por la magnitud de las llamas y la espectacular fuerza del viento, aunque afortunadamente se controló a tiempo y no hay que lamentar desgracias personales”, señalaron a este periódico fuentes municipales desde el mismo lugar de los hechos.

Una vez recibida la autorización para el regreso a las viviendas, Mena y Marichal acompañaron a los vecinos y recorrieron la urbanización, constatando que la afección del fuego sobre los inmuebles fue mínima. En el momento de los hechos muchos de los inquilinos ya habían salido a trabajar, aunque algunos de ellos regresaron apresuradamente cuando se enteraron del suceso. Finalmente, todo quedó en un gran susto.

El siniestro pone de relieve, una vez más, la necesidad de contar con un parque de bomberos profesional en la comarca suroeste, una demanda histórica que sigue sin ser atendida.

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