La Orotava

Un montañero orotavense prepara el ascenso al techo del mundo

Antonio Pérez busca patrocinadores que le ayuden a cumplir su sueño y su próximo reto: ser el primer villero y tinerfeño en subir los 8.163 metros del Manaslu, la octava cima más alta del mundo, en Nepal

Antonio Pérez, a 6.438 metros de altura en la cima del Illimani, la segunda montaña más alta de Bolivia. DA
Antonio Pérez, a 6.438 metros de altura en la cima del Illimani, la segunda montaña más alta de Bolivia. DA

Antonio Miguel Pérez Rodríguez camina desde toda la vida. Su primera subida al Teide a los 8 años con sus padres le marcó su relación con la montaña a pesar de lo “sufrido que fue hacerlo en aquella época, agarrado un poco a mi madre”, cuenta.

Su padre era asiduo al volcán y le transmitió su pasión por las alturas, que empezó su despegue cuando ganó las oposiciones en Correos y se ha hecho cada vez más fuerte. Con su primer sueldo se fue a los Pirineos y desde allí no paró. Los Alpes fue su siguiente salto, con 23 años, donde estuvo en cuatro ocasiones buscando las montañas de más de 4.000 metros que lo atraían de Italia, Francia y Suiza.

Pero se animó a más y su siguiente reto fue Sudamérica. Bolivia, Chile, Ecuador y Argentina fueron los países que visitó y en los que llegó hasta los 6.000 metros de altura, como el Sajama y el Illimani, la primera y segunda montaña más alta de Bolivia, 6.542 y 6.438 metros, respectivamente.

“Cada vez buscas y necesitas más altura, así que me fui a África, al kilimanjaro, de allí a la Cordillera del Atlas, en Marruecos, y también estuve en Ras Dashen, en Etiopía, un país que me fascinó, porque en realidad no solo es la montaña, sino todo lo que gira en torno a ella”, relata.

Su trayectoria como alpinista lo llevó a China, Tanzania, Kirguistán, India e Irán, este último lo atrajo “enormemente”, independientemente del régimen político, y donde tuvo la suerte de tener una guía que hablaba español y que le describió la sociedad a la perfección.

“Mi vida es montañera pero también viajera” y eso es lo que intenta reflejar y transmitir en su cuenta de facebook (Anto Illimani Mera) donde cuelga espectaculares fotos de sus viajes, ya que también es un apasionado de la fotografía.

Viaja una vez al año y a veces dos. El último trayecto lo hizo en septiembre del año pasado a China, donde ascendió al Muztagh-ata, en la cordillera del Kun-Lun, a 7.546 metros de altitud y allí pensó en su próximo objetivo: el Manaslu, en Nepal, la octava más alta del mundo, situada a 8.162 metros de altura a nivel del mar.

Sin embargo, este objetivo no es tan sencillo de cumplir y no solo porque la dificultad es muy alta. Aunque Nepal es un país asequible y no es necesario pasar por distintas fronteras, los permisos son muy costosos. “Solo el que otorga el gobierno para poder ascender cuesta casi 2.000 euros”, detalla. Y además, se requiere la infraestructura necesaria para organizar todo lo que conlleva estar en un campo base unos 20 o 25 días.

Por esta razón busca el patrocinio de empresas y administraciones que le ayuden a ser el primer villero y tinerfeño en conseguir este reto. El Ayuntamiento de La Orotava ya le dio su apoyo y el Cabildo de Tenerife también lo hizo a nivel institucional. Pero necesita mucho más para poder cumplir su sueño que además tendrá carácter solidario de la mano de Pichon Trail Proyect, una iniciativa que busca dar visibilidad a las personas con esclerosis múltiple. Y si al final Antonio lo logra, también la tendrán en Nepal y a más de 8.000 metros.

Un proyecto bien detallado y definido que busca apoyo económico

Ningún viaje de Antonio es improvisado. Por el contrario, estudia cada detalle a la perfección, escoge muy bien los lugares, estudia las condiciones meteorológicas y las salidas. Aún así, siempre surgen imprevistos, como puede ser una tormenta. En esta ocasión, al buscar patrocinadores ha elaborando un proyecto (presupuesto incluido) sobre su próxima expedición al Manaslu, entre finales de septiembre y octubre