la laguna

30 años de movimiento juvenil en La Verdellada

La asociación Ajuve no ha podido celebrar su aniversario por culpa del coronavirus, al que los jóvenes del barrio han respondido movilizándose para ayudar a los mayores
AJUVE 1
AJUVE 1
En 2014 se instaló en el parque Tinguaro una escultura en reconocimiento a Ajuve, que simboliza un joven tratando de alcanzar una estrella. Foto Cedida

La Asociación Juvenil del barrio de La Verdellada (Ajuve), en La Laguna, celebraba el pasado miércoles, 18 de marzo, el 30 aniversario desde su fundación, todo un hito para una asociación juvenil, que, además, se ha convertido en un pilar básico del barrio y en un ejemplo de modelo asociativo. Sin embargo, la declaración del estado de alarma por la crisis sanitaria del coronavirus provocó que tuvieran que cancelar todas las actividades que habían programado para el pasado fin de semana, del 14 y 15 de marzo, y ahora se plantean celebrarlas, si es posible, en el próximo verano.

Además, los jóvenes han respondido a esta situación creando un grupo de voluntarios para ayudar a las personas mayores o con movilidad reducida del barrio, que por su situación de riesgo no puedan acudir a supermercados o farmacias, a realizar estas tareas, tirar la basura o pasear las mascotas.

Fue el 18 de marzo de 1990 cuando nació Ajuve tras la unión de dos grupos de jóvenes que existían en La Verdellada a finales de los 80, Nahtanoy e Irof. “Ambos grupos, siempre enfrentados, decidieron unirse y formar lo que con los años sería toda una institución en La Verdellada, hasta el punto de tener historia y parte de leyenda, con su ejemplo de rebeldía en los años 90, que la dotó de carácter y personalidad”, según relatan los vecinos través de su publicación El Verdeño.

“Fueron los que dieron vida a la asociación de vecinos, que tuvo un pequeño parón en una época y se volvió a activar y reflotar gracias a los jóvenes”, valora Moisés Afonso, coordinador de la Federación Unión Verdeña, que coordina a todos los colectivos vecinales del barrio.

Afonso destaca también que fueron los jóvenes quienes en el pasado encabezaron un movimiento ante el Ayuntamiento de La Laguna para reivindicar un espacio para ellos. “Tenían una pequeña caseta en la plaza mayor donde se reunían y hacían las actividades, y donde tenían los trofeos ganados, fotos… y el Ayuntamiento lo tiró sin avisar y ellos estuvieron reivindicando un espacio y al final lograron que el actual centro ciudadano del barrio se hiciera allí”, explica este representante vecinal.

Escultura

“La ‘generación Ajuve’ ha sido el motor que ha impulsado el cambio y la era de mayor progreso en la historia de La Verdellada”, destacan en El Verdeño. Una labor e historia que se reconoció, en 2014, con la instalación de una escultura en honor a Ajuve y los jóvenes del barrio, que luce sobre un pedestal de hormigón en el parque Tinguaro “y simboliza un joven intentando alcanzar una estrella”, apunta Afonso.

A lo largo de estos 30 años, por Ajuve han pasado varias generaciones de jóvenes y diferentes presidentes, como Fory Peña (1990-1993), Jonathan Domínguez (1993-2000), Fernando Hernández (2000-2002), David Hernández (2002-2004), Alexandro Fajardo (2004-2006), Cristo Peña (2006-2012), Carlos Raul Alonso (2012-2014), Nauzet Fernández (2014-2016) y desde 2016, y hasta la actualidad, está al frente de la presidencia la primera y única mujer en hacerlo, María Rodríguez, joven de 26 años e integradora social.

María Rodríguez valora el apoyo y la implicación entre todas las asociaciones del barrio, “contamos unos con otros para todas las actividades, y creemos que eso nos ha hecho crecer como asociación”.

Relevo generacional

En la actualidad, Ajuve cuenta con entre 900 y mil socios, aunque su presidenta reconoce que “activos serán entre 20-30, a los que llamamos para alguna actividad y son los primeros en ofrecerse”. En este sentido, tanto María Rodríguez como Moisés Afonso reconocen que el relevo generacional para ponerse al frente de la asociación se está haciendo un poco complicado. “Hay un equipo detrás, pero aún son muy pequeños porque algunos tienen 13-14 años, y según los estatutos tienen que tener como mínimo 16 años. De 18 a 25 años falta gente, están más a otras cosas…”, apunta Afonso. “Hay un colectivo difícil de llegar a él, porque no han crecido en lo que nosotros vivimos, y no hay esa implicación. Mi madre, por ejemplo, era presidenta de la asociación y quieras o no te sale ese gusanillo…”, añade Rodríguez.

Desde la asociación juvenil realizan múltiples actividades como, por ejemplo, para los niños en fin de semana, aunque “ahora nos hemos encontrado con el problema de que no hay gente que se implique en estas cosas…”, apunta la presidenta de Ajuve; y también hacen caminatas, organizan el Carnaval de La Verdellada, juegos juveniles tradicionales por las fiestas patronales, una casa del terror por Halloween, los Premios Ajuve en Navidad y, además, participan en casi todas las fiestas del barrio.

El pasado fin de semana, del 14 y 15 de marzo, tenían preparado un programa de actividades para conmemorar el 30 aniversario de Ajuve, que, lamentablemente, tuvieron que suspender tras la declaración del estado de alarma por el coronavirus.

“Justo el sábado que se declaró la situación de alarma nos habíamos citado en el parque Tinguaro, y todos los que han sido presidentes iban a grabar un pequeño vídeo conmemorativo por el 30 aniversario, para animar a los jóvenes a que siguieran con la trayectoria de Ajuve y que se animasen a participar en el movimiento asociativo juvenil, y contar un poco cuál había sido su mejor experiencia. Y por la noche, íbamos a hacer una pequeña fiesta joven en el centro ciudadano. Ya el domingo teníamos previstas actividades durante todo el día para los jóvenes y una tarta, y, al terminar un pequeño directo, a través de la página del barrio, con todos los presidentes. Y no pudimos hacer nada”, lamenta Moisés Afonso.

La idea es aplazar los actos a algún momento del próximo verano, “porque 30 años no se cumplen todos los días, hay muy pocas asociaciones juveniles activas con la historia que tiene Ajuve en el municipio y en la Isla y creemos que es importante”, valora Afonso. No obstante, el pasado día 18, “algunos vecinos montaron la fiesta en sus casas, y amenizaron al resto con música en balcones, azoteas y ventanas”, destacan en El Verdeño.

Voluntarios

Mientras tanto, y para ayudar en esta situación, la Federación Unión Verdeña organizó junto con un grupo de jóvenes voluntarios de Ajuve, desde ese mismo día que se declaró la alarma, un servicio de apoyo que, previa llamada, hace recados “a los mayores o enfermos del barrio, que, por su situación de riesgo no deban ni puedan acudir a supermercados o farmacias, a adquirir los únicos servicios de primera necesidad disponibles”, explicaron en El Verdeño.

“Fue una pequeña campaña que nació en las redes sociales y empezaron a llegarnos muchos mensajes de chicos del barrio -explica Moisés Afonso-. Inicialmente somos cuatro personas que estamos visitando a los mayores, pero para cualquier servicio que requieran” pueden movilizar a más gente.

“Por ejemplo, el otro día se averió un motor de luz y buscamos a un electricista, un chico del barrio, que fue y lo reparó. Pero lo más que nos piden es sacar la basura y hacer la compra, al principio costó un poco, pero la gente se ha ido concienciando más y en estos dos últimos días ha crecido bastante la demanda”, apunta.

Destacar que los jóvenes realizan el servicio equipados e identificados, con sus mascarillas y guantes de látex para su propia protección y la de los demás, evitando así el contacto físico con los mayores.

Solidaridad para celebrar el 30 aniversario de Ajuve.

TE PUEDE INTERESAR