Valle de Güímar

Candelaria y Güímar también reclaman suelo comercial en el Polígono Industrial

Solo Arafo, que está teniendo de nuevo un considerable incremento de hipermercados, permite ese tipo de licencia de construcción

Arafo dispone de suelo para albergar grandes superficies comerciales / DA

Aunque se llama Polígono Industrial Valle de Güímar, lo cierto es que en el mismo cabe la actividad denominada de ocio y comercial, aunque curiosamente solo se permite, en la actualidad, en suelo del municipio de Arafo, que además dispone de más de la mitad de todo el polígono (52%), mientras el resto se lo reparten casi a partes iguales, Güímar y Candelaria.

Esa diferencia ha hecho que Arafo reciba mucho más ingresos que los otros dos municipios en licencias municipales, como se está viendo en los últimos meses, con la construcción de dos grandes hipermercados (Mercadona, ya terminado, e Hiperdino que espera abrir en Semana Santa) justo en la rotonda de entrada sur del polígono.

Mientras, Güímar tiene en su seno empresas básicamente de logística, que le dejan unos ingresos anuales de algo más de medio millón de euros, Candelaria supera esa cifra, al ser las empresas instaladas en su suelo de mayor carácter industrial. Arafo, en cambio, tiene industria, logística y, además, comercio, por lo que sus ingresos son muy superiores, casi la mitad de su presupuesto, cerca de los tres millones del cómputo.

Ahora, visto lo visto, Candelaria y Güímar estudian modificar sus respectivos planes generales para dar cabida a ese suelo ocio-comercial del que ahora disponen sus vecinos de Arafo. Airam Puerta, alcalde de Güímar, ya lo ha adelantado: “En el borrador de Presupuesto de este año -señala- hemos dispuesto una partida de 200.000 euros para modificar el PGO, y poner disponer de ese suelo en el Polígono”.
Mari Brito, alcaldesa de Candelaria, fue más escueta: “Se está estudiando esa posibilidad en la revisión en la que estamos inmersa del Plan General de Ordenación de 2006”.

Pero es que Arafo, aparte de las superficies comerciales que tiene en el polígono industrial tiene otras en El Carretón, en la salida y entrada de la TF-1 por la zona de El Volcán. Y su alcalde, Juan Ramón Martín, confirma que “tenemos varias propuestas de proyectos para construir ahí nuevas superficies comerciales”, sin descartar que alguna puedan incluir salas de cine y hasta un hotel, como avanzó hace unos días Luisa Castro, exalcaldesa de Güímar, tras la marcha de Mercadona de su municipio.

El alcalde arafero no sabe exactamente cuando reporta económicamente el polígono Industrial para su municipio: “No sabemos datos concretos lo que representa dentro del global de nuestro presupuesto, tendríamos que hacer una consulta específica en el consorcio, lo que esta claro que supone un ingreso fundamental. Y primordial esta siendo los ingresos por las licencias de construcción que se están produciendo en los últimos meses. Es cierto que es un ingreso único y puntual pero son proyectos de construcción económicamente importantes y las licencias para un municipio como Arafo lo es también”.

Unos ingresos que no se han visto reflejados, hablamos de Arafo, en el mantenimiento del polígono, abandonado desde hace casi siete años, cuando en 2013 los tres ayuntamientos recepcionaron el mismo con el compromiso de crear una Entidad Urbanística de Conservación (EUC), que sigue a la espera, pese que el anterior alcalde, José Juan Lemes logró el acuerdo para destinar a cada consistorio 50.000 euros a la misma. Ahora, Juan Ramón Martín, a la espera de que se firme un consorcio -ya no EUC- se ha comprometido a podar las secas palmeras, al menos para garantizar la seguridad vial en la zona.

Y Güímar quiere ser ahora turístico

Fue una matraquilla de la exalcaldesa Luisa Castro durante su mandato, pero nadie le hizo el más mínimo caso. Ella suplicaba que Güímar pudiera tener la consideración de municipio turístico, para desarrollar básicamente el proyecto de Cumbre a Mar con el que pretendía rehabilitar parte de los barrancos y sus canteras de áridos. En realidad, el permiso para construir hoteles fue el mismo que se hicieron en el sur profundo con esos áridos. Ahora, su sucesor, el socialista Airam Puerta, quiere que Güímar sea municipio turístico, pero para vender historia, cultura y etnografía, y además para recibir más dinero del Estado. Y supongo que permitir hoteles, también.