santa Úrsula

Un biólogo descubre la capacidad antiviral de un polímero natural

La investigación de Enrique Sánchez León, natural de Santa Úrsula, forma parte de su trabajo de doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid y permitiría aplicarla al Covid-19
Enrique Sánchez León tiene 27 años y realiza actualmente su doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid. DA

Enrique Sánchez León es un joven biólogo de Santa Úrsula. Tras estudiar en el CEIP Mencey Bencomo, el IES Santa Úrsula y Biología en la Universidad de La Laguna (ULL) se fue a Madrid para realizar un máster en Microbiología y luego su doctorado.

Como investigador predoctoral de la Universidad Autónoma de Madrid descubrió recientemente la capacidad antiviral que tiene un polímero natural. Un polímero es una macromolécula que proviene de origen tanto sintético como natural. En su caso, la ha obtenido a partir de una bacteria que se ha aislado en unas condiciones de crecimiento determinado.

El polímero se probó con virus con envuelta (familia de los herpesvirus y rhabdovirus) y se vió que tenía efectos con un coronavirus catarral humano, es decir que actuaría como un antiviral. “Es un estudio en una fase inicial en la que hemos visto estos resultados que se podrían aplicar al Covid-19, pero hasta que no se pueda hacer no sabemos qué puede pasar”, aclara.

El próximo paso es verificar su eficacia en animales y luego hacer ensayos clínicos, que requerirían varios meses de investigación. Todavía queda mucho por hacer y por eso no se arriesga a decir que pueda suponer un avance en la lucha contra el Covid-19.

Como buen investigador, se muestra cauto: “De momento hemos visto que el polímero tiene una eficacia frente a diferentes virus con envuelta y que baja la carga viral”.

Aunque su investigación está en una fase muy inicial, considera que “es un gran avance encontrar un polímero con esta capacidad de poder actuar frente a diferentes virus de diferentes familias”.

Enrique vive la cuarentena con su novia aunque mantiene contacto permanente con su familia a través de las nuevas tecnologías. No tiene miedo pese a que la capital es el principal centro de contagios. Él los tranquiliza porque únicamente sale de casa para lo estrictamente indispensable y cuando lo hace, toma todas las precauciones.

El joven confiesa que es complicado dedicarse a la investigación en España porque al no haber mucha financiación, cuesta conseguirla. “Es difícil pero no imposible”, puntualiza. En su caso siempre le ha gustado investigar y seguirá dedicándose a ello mientras pueda y consiga becas de las instituciones públicas.

En este sentido, quiere subrayar la importancia de invertir “siempre” en investigación “no solo en momentos como los actuales, que es cuando la gente se acuerda. Tiene que estar en la cultura de la sociedad y verse como una inversión, no como un gasto. Siempre se piensa en el corto plazo, pero la investigación tarda en dar resultados, pero cuando los da, son muy buenos y beneficia a mucha gente”, añade.

Este biólogo santaursulero de 27 años sostiene que nunca fue un estudiante “excelente” sino “normal”, pero siempre se ha aplicado y ha sido constante y eso para investigar, es una clave fundamental, “además de gustarte”, añade.

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