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Güímar contrata a ocho auxiliares de vigilancia para sus playas

El Ayuntamiento ha tenido que cambiar el dominio de la web para reservar a través de un código QR una parcela en la zona de baño, al menos durante la duración de la fase 2
El alcalde y dos concejales, junto a los ocho auxiliares de vigilancia, ayer en El Puertito / DA

Desde el lunes por la tarde el municipio de Güímar abrió 13 zonas de baño, una vez que el alcalde Airam Puerta pudo firmar el decreto con toda una batería de medidas de seguridad sanitaria y, además, con algunos aspectos singulares, como la reserva de espacio a través de una aplicación QR que ha dado más de un quebradero de cabeza. Tanto es así que la página web del Ayuntamiento colapsó y tuvo que buscarse un nuevo dominio para esas reservas, para que, como dice Puerta, “los güimareros y no güimareros puedan darse el tan deseado baño”. Para que todas esas medidas se cumplan, el Consistorio de Güímar ha contratado a ocho auxiliares de vigilancia, que ayer mismo presentó en El Puertito.

Güímar ha dispuesto 13 zonas de baño: El Socorro, siete en El Puertito, Punta Prieta, Santa Lucía-Los Barrancos, La Puente, Chimaje y El Tablado. Los auxiliares de vigilancia estarán desplegados en El Puertito (6), El Socorro y El Tablado.

La Corporación, ante la escasez de policías locales y el hecho de no tener servicio de socorristas aún, contrató por vía de emergencia una empresa de servicios para vigilar, al menos durante esta fase 2 del estado de alarma, las 13 zonas de baño del municipio, con ocho auxiliares -solo controlarán entradas y salidas de bañistas- que realizarán un trabajo de ocho horas diarias, comenzando a las nueve de la mañana, con un precio de ocho euros la hora, en torno a 938 euros mensuales, según informó el regidor.

Con anterioridad, una empresa evaluó el servicio en 15.000 euros, con 12 días a 15 euros la hora, pero desistió de presentar finalmente la oferta, al considerar que se requerían para ello vigilantes y no auxiliares.

Según Puerta, las playas y zonas de baño de Güímar contarán con “un sistema de control de aforo para cumplir la Orden y evitar aglomeraciones, recordando que no se trata de cita previa, de tal modo que si queremos ir a la playa a tomar el sol o cualquier otra práctica que entrañe una ocupación, basta con utilizar el código QR o la web municipal al momento de entrar”, explicó el alcalde, quien entiende las dudas que se han generado.

Puerta destacaba, además, que “soy consciente de la gran cantidad de personas que eligen nuestras playas para disfrutar del baño y las vacaciones”, y deja claro, tras la polémica surgida en redes sociales, que “cualquier vecino o vecina de cualquier municipio, podrá disfrutarlas”.

Otro aspecto que ha suscitado dudas es el hecho de ir a la playa para nadar o bañarse sin “tender la toalla”. Airam Puerta explica que para “solo bañarse y salir no hace falta la validación que genera la plataforma digital, y las dudas que pudieran surgir serán resueltas por el personal de control que hemos dispuesto en los diferentes accesos a las playas, así nadie tendrá que preocuparse y con garantías podrá disfrutar del mar”.

Por último, el regidor municipal hace hincapié en la importancia de cuidar y respetar el entorno: “Debemos ser responsables y respetuosos con el medioambiente, sin olvidarnos que aún seguimos en estado de alarma, muy a mi pesar”, recalcó.

Una de las playas de El Puertito, ayer con algunos bañistas / NOEMÍ GONZÁLEZ

Ordenanza de ruidos y vibraciones

La Concejalía de Ordenación del Territorio de Güímar ha comunicado la entrada en vigor de la Ordenanza Municipal de Ruidos y Vibraciones, norma que viene a llenar el vacío que, con respecto a la materia que regula, existía en el municipio y que, en los últimos tiempos, estaba siendo demandada por numerosos vecinos, debido a que la contaminación acústica es un problema ambiental y social de primer orden. Entre los derechos de los ciudadanos están el de la salud y el descanso.

En esta ordenanza se prevén tres franjas horarias diferenciadas para establecer los niveles de ruido admisibles, las áreas acústicas, los valores límites de emisión para vehículos de motor y actividades, etc. Así, por ejemplo, en territorio con predominio de uso residencial, el nivel de ruido permitido entre las siete y las 19 horas será de 65 decibelios.

La Concejalía también trabaja en otras ordenanzas, como una nueva regulación del uso de suelo público con terrazas y otro tipo de elementos, tras la polémica surgida a raíz de la Covid-19.

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