La Laguna

La empresa del velatorio del Cristo plantea un acceso subterráneo

La Gerencia de Urbanismo analiza la propuesta, que supone la creación de una entrada a la futura instalación a través del aparcamiento municipal que hay debajo de la plaza

Solar en el que la empresa Mémora está construyendo el velatorio en el entorno de la plaza del Cristo / SERGIO MÉNDEZ

Mémora, la empresa que está construyendo el futuro velatorio en el entorno de la plaza del Cristo, en La Laguna, ha planteado al Ayuntamiento la opción de una entrada subterránea a la instalación a través del parking municipal ubicado bajo esta misma plaza. Así lo anunció ayer el concejal de Urbanismo, Santiago Pérez, quien indicó que la Gerencia está analizando la propuesta.

El edil recordó que el nuevo Gobierno local se encontró a su llegada al Ayuntamiento con que el anterior ya había otorgado a Mémora la licencia urbanística de construcción del inmueble en mayo de 2019, “en plena campaña electoral y sin informar a la ciudadanía”, criticó.

A este respecto, Santiago Pérez rememoró que él trasladado al anterior Gobierno local que “el único instrumento legal” para paralizar esta construcción, que ha recibido múltiples críticas vecinales desde que se conoció, era realizar “una modificación del planeamiento y cambiar el uso e indemnizar los derechos de los particulares que se hubieran podido consolidar”. Un trámite que aquel Gobierno no realizó, por lo que no se le podía negar la licencia, ya que el proyecto “cumplía con las determinaciones y requisitos del planeamiento vigente”, y tampoco se le puede negar ahora.

Sin embargo, el concejal apuntó que la licencia no lleva aparejado “que tenga derecho a usar la plaza con carácter preferente [por el paso continúo de coches fúnebres por la zona], sino que para su utilización requiere de autorización discrecional por parte del Ayuntamiento”.

“Convocamos de manera inmediata a la empresa para actuar con franqueza y de buena fe, porque no fuera que en su día, terminada la obra y planteando el inicio de servicios, le digamos que para el uso de la plaza necesitan una autorización a la que no tienen derecho” y que el Gobierno local tampoco veía buenos ojos, continuó explicando Santiago Pérez.

El concejal de Urbanismo, Santiago Pérez, ayer. / DA

“Entonces, yo le sugerí a la empresa la posibilidad de que buscaran un sistema de acceso alternativo, y había dos opciones: o uno subterráneo a través del aparcamiento actual de la plaza, o utilizando el solar que está detrás del complejo del Cristo y que corresponde a lo que tradicionalmente se ha conocido como el Cuartel de Artillería”, añadió.

Sin embargo, a su juicio, “habilitar un acceso por detrás implica hipotecar el uso futuro de ese solar, que es uno en el que el Ayuntamiento tiene puestas importantes expectativas”.

Finalmente, la empresa “ha presentado un proyecto de acceso subterráneo” a través del parking municipal que hay debajo de la plaza, “que se estudiará y lo someteré al criterio del Gobierno municipal, porque si cumple y puede resultar una fórmula que combine los intereses públicos y privados, pues darle luz verde”, añadió el edil.

Cobro de una tasa

Santiago Pérez también argumentó que “el parking público es un bien que tiene la naturaleza que tiene y en el que conjugar los intereses públicos y privados es bastante más sencillo y viable, a primera vista, que conjugarlo si estuviéramos hablando de autorizar el uso en superficie de esa plaza para esa finalidad. Pero yo estaré a lo que digan los informes técnicos y jurídicos que me remitan los servicios de la Gerencia”, a lo que añadió que “la administración pública está para defender los intereses generales pero no puede verse una voluntad obstruccionista, de algo que en el fondo es poner en funcionamiento una inversión a la que esa empresa tiene derecho”.

Asimismo, cuestionado sobre si se le cobraría una tasa a la empresa por el uso de ese espacio público como acceso a su negocio, el edil respondió que “desde luego”. “Si hay utilización de un bien que pertenece al dominio público eso siempre conlleva una contrapartida económica”, apuntó.