La Gomera

Valle Gran Rey, la última conquista de Curbelo

Ángel Piñero se convertirá de nuevo en alcalde del municipio sureño el día 13, pero, en realidad, quien gobernará será ASG, entre otras razones, porque “el Gobierno será monocolor”, apunta el presidente del partido,dando por hecho el fichaje de los ediles de NC

Imagen captada desde un dron del municipio mas turístico de La Gomera / ANDY MCLEOD

Quién conoce a Casimiro Curbelo sabe que es de los que en la bajadita te espera. A nadie, pues, debe extrañarle lo sucedido en Valle Gran Rey hace una semana cuando se anunció la moción de censura en Valle Gran Rey, el segundo municipio (4.500 personas) más poblado de La Gomera y el primero turísticamente hablando.

Casimiro Curbelo, presidente del Cabildo, diputado regional y presidente de la Agrupación Socialista Gomera, decisiva para la formación del Pacto de las Flores en el Gobierno de Canarias, gracias a sus tres diputados, estuvo cerca de abrazarse de nuevo a Coalición Canaria antes de firmar ese acuerdo, precisamente cuando en Valle Gran Rey los dos concejales del PSOE se votaban a sí mismos y no atendían a las razones de su partido para permitir que gobernara la lista más votada, ASG, con cinco concejales de 11. Curbelo logró que el PSOE abriera un expediente de expulsión de Christopher Marrero y Sabina Rodríguez, los dos ediles socialistas que desoyeron a Ángel Víctor Torres. Sin embargo, no dijo nada de sus otros socios del Pacto de las Flores, Nueva Canarias y Podemos, entre otras razones, porque ya sabía que Ángel Piñero y Pedro Dorta, los concejales nacionalistas (antes en CC) habían entrado como independientes en el partido de Román, mientras que los ediles de Sí se puede, como todo el partido en La Gomera, tiene entre sus principios no pactar con quien califican de “cacique”, como recordó recientemente su coordinador, Pedro Fernández Arcila.

Cristopher Marrero y Sabina Rodríguez (PSOE), junto al que será nuevo alcalde, Ángel Piñero (todavía NC) en febrero en FITUR / DA

Puestas las cosas así, Cristopher Marrero gobierna Valle Gran Rey con seis concejales frente a cinco, y lo hace sin que se presuma crisis en el seno del Gobierno, más allá de algún expediente irregular que el alcalde se niega a firmar al estar reparado por el exalcalde y ahora socio, Ángel Piñero, quien gobernó del 2015 al 2019, bajo las siglas de CC, primero con ASG de socio, y luego en solitario, siendo reprobado por el Pleno y luego expulsado de CC.

Este es Ángel Piñero, el que volverá a ser alcalde de Valle Gran Rey con los apoyos de su compañero independiente en NC (Pedro Dorta) y los cinco concejales de ASG, encabezados por el abogado y asesor de Casimiro Curbelo en el Cabildo, Borja Barroso, el más votado en las elecciones de 2019.

Piñero será alcalde, porque la moción de censura, en contra de lo dicho por el todavía regidor Christopher Marrero, fue admitida el pasado jueves por el secretario municipal, con una diligencia acreditativa por la cual “la moción reúne los requisitos establecidos en el artículo 197 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) y concreta que “ninguno de los concejales que firman la propuesta ha suscrito durante el mismo mandato otra moción de censura”, reconociendo, además, que no han cambiado de partido, si bien todo el grupo de Gobierno, a tener cada fuerza menos de tres ediles, formaban un grupo municipal, el Mixto.

Piñero elevará el bastón de mando el día 13 de este mes, pero ya avisa Curbelo que “las grandes áreas, menos Presupuesto y Servicios, las llevará ASG”, partido en el que pronto “no le quepa la menor duda” estarán los dos ediles de NC: “Será un Gobierno monocolor”, remarcó.

¿Y qué dicen en Nueva Canarias o el PSOE? Román Rodríguez, a nuestro compañero Tinerfe Fumero le contestó que “asuntos como el de Valle Gran Rey, La Oliva o incluso Santa Cruz de Tenerife han tenido lugar en todas las legislaturas. Nosotros estamos por la estabilidad en las instituciones, y lo importante es que el Gobierno de Canarias sea estable, y lo es”. En el PSOE, la callada por respuesta. En La Gomera no está ni se le espera. No quieren molestar a Casimiro, que ya tiene entre ceja y ceja el único municipio que se le resiste: Alajeró.