BALONCESTO

El Iberostar Tenerife se mete en la Final a Ocho de la Champions tras ganar al Ostende (62-54)

Vence al Filou Oostende en el tercer duelo de su emparejamiento de competición europea y se clasifica para la Final a Ocho de Atenas donde se medirá al Casademont Zaragoza

Shermadini recibe una falta de Buysschaert bajo la canasta. BCL
Shermadini recibe una falta de Buysschaert bajo la canasta. BCL

Atenas espera al Iberostar Tenerife. El conjunto lagunero venció en el tercer partido de su eliminatoria ante el Filou Oostende mostrando la irregularidad de un equipo aún por armar que sigue en pleno proceso de esta pretemporada competitiva.

Las dos caras del Iberostar Tenerife se dejaron ver en apenas unos minutos. Como el mismísimo Joker, el cuadro aurinegro estuvo simpático y lúcido, por momentos, pero tardó bien poco en mostrar su cara siniestra, esa en la que parece que juega sin canasta, a no meter.

Y salió bien el grupo lagunero, encadenando buenas defensas con acierto ofensivo. Se puso 6/0 y 9/2 anotando todo desde la línea de 6,75, pero pronto empezó a mostrar síntomas del curso pasado. El Filou Oostende, cargando el juego sobre Welsh, sobrevivió a ese inicio de los locales (9/6) y ante la falta de canastas desde dentro de la zona, Vidorreta optó por volver a juntar a sus dos bases puros, Fitipaldo y Marcelinho porque a Shermadini no se le encontraba y a Doornekamp no le entraba nada. Cavanaugh y cuatro puntos seguidos de Huertas pusieron el 17-10 del final del primer cuarto.

Atenas bien valía un esfuerzo, pero quién lo hizo fue el Oostende. Le cambió el gesto a los aurinegros tanto desacierto y entró de lleno en el partido un Oostende con un parcial terrible de 3-16. Posesión tras posesión iba desperdiciando el conjunto local que encontró algo de luz en los tiros libres (30-30).

Al comienzo del tercer parcial apareció, por fin, Doornekamp, que había fallado sus primeros cinco intentos triples y encadenó tres para fundir los plomos de un Oostende al que se le volvió a bajar la palanca en los primeros siete minutos, donde solo anotó tres puntos. El tercer acierto del canadiense puso el 51-39 que maquilló el Oostende con dos tiros libres y un mate con el que se mantuvo en vida.
Dos aciertos triples de Marcelinho y Díez (57-43) alejaron a los locales del peligro para encarrilar definitivamente la clasificación, no sin antes caer en otro sesteo que no le dejó respirar tranquilo hasta el final.