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La seguridad en Santa Lucía, a punto de ver la luz

La falta de material ha imposibilitado que las obras concluyeran en plazo, pero la actuación en todo el entorno del pequeño barrio costero de Güímar concluirá este mes
Las obras se realizan en todo el entorno de Santa Lucía, con mallado en el talud y la cueva / NORCHI

Mientras la mitad del barrio candelariero de Bajo la Cuesta cumplirá dentro de dos semanas cinco años desalojado, Santa Lucía Los Barrancos, en Güímar, está muy cerca de ver la luz de la “seguridad” tras las obras de emergencia decretadas por el Ayuntamiento y que presumiblemente terminarán a final de mes, después de que comenzaran casi con el estado de alarma (29 de febrero).

La terminación de unas obras que han sido sufragadas por el Cabildo (400.000 euros) y Ayuntamiento (200.000) están solo pendientes de que llegue a la Isla un material que se ha retrasado, en concreto una malla de triple torsión, explica el alcalde, Airam Puerta, quien calcula que el 75% de los trabajos ya están realizados.

Ese es el motivo por el cual aún permanecen desalojados de sus viviendas algunos de los vecinos, en concreto los que tienen sus viviendas en la zona norte (en dirección Punta Prieta-La Caleta), algunos de los cuáles han recibido ayudas económicas de la propia UTE que realiza las obras, dado que el desalojo, hay que recordarlo, no fue admitido por un juez.

El alcalde agradece el comportamiento y paciencia de los vecinos, porque “hay que ponerse en su pellejo y es de agradecer su comportamiento en todo momento”, indicó Puerta, quien avanzó, además, que la UTE le ha garantizado que “la seguridad se garantizará en todo el ámbito”, incluyendo la gran cueva donde debajo de ella hay concentrada una decena de casas y se produjo el penúltimo gran desprendimiento en 2010, cuando una gran piedra destrozó una vivienda y un coche, antes del que sucedió en 2017 en la zona norte, sobre unas casas-cuevas y la carretera auxiliar (TF-616) de la autopista, que se denomina calle Las Toninas a su paso por Santa Lucía, propiedad del Cabildo.

Rafael de Armas, presidente de la Asociación de Vecinos, y conocedor de obras por su profesión, confesó que está “muy satisfecho” de cómo se están realizando y que debe marcar “un antes y después” en la seguridad del entorno.

“Según apreciamos las obras continúan ejecutándose en varias fases a la vez. Cierto es que echamos de menos que la primera fase no se de por finalizada para que los vecinos puedan volver a sus domicilios”, señala.

“Según las ultimas declaraciones de los responsables de las obras, esperan finalizar a últimos de octubre, pero bueno, cuando hablamos de fechas y obras entendemos que pueda haber retrasos, pero repito, ahora lo que más urge es que abran la primera fase, en la zona norte, y los vecinos que faltan puedan regresar al barrio”, refiriéndose en concreto a un matrimonio inglés y un joven que “son los que más necesitan volver, porque no tienen familia aquí”.

Los operarios apuntalan el mallado en el talud norte de Santa Lucía / SERGIO MÉNDEZ

No obstante, el presidente del colectivo vecinal, no quiso olvidar las aristas aún sin cerrar de estas obras decretadas por el Ayuntamiento y el conflicto judicial abierto por la orden de desalojo que un juez echó abajo: “Una vez finalizadas las obras será cuando hablaremos de lo que ha supuesto este último año para este barrio, porque parece que muchos han olvidado el comienzo de todo esto”, indicó.

Mientras las obras continúan, con los problemas que eso acarrea cada día, con la carretera cortada al tránsito, Rafael de Armas agradeció que algunos no se hayan olvidado del centenar de vecinos de Santa Lucía, en especial “al chico del reparto de butano, al panadero y a nuestra cartera”, prueba de que Santa Lucía sigue muy viva.

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