Fútbol

El derbi que pasará a la historia por la ‘cantada’ de Ortolá (1-0)

El portero catalán del CD Tenerife le regaló la victoria a la UD Las Palmas en el inicio de la segunda parte cuando su equipo merecía los tres puntos y había hecho méritos para lograrlos

El equipo de Fran Fernández maniató al conjunto amarillo en la primera parte y no mereció salir derrotado del estadio de Gran Canaria. LALIGA
El equipo de Fran Fernández maniató al conjunto amarillo en la primera parte y no mereció salir derrotado del estadio de Gran Canaria. LALIGA

Una cantada que se pueden catalogar como histórica definió el resultado del clásico del fútbol canario. Después de que el Tenerife completara una primera parte más que notable, Adrián Ortolá cometió un error monumental que noqueó a los blanquiazules. El meta catalán le regaló el 1-0 al eterno rival sin que los de Fran Fernández supieran reaccionar durante toda la segunda mitad.

Durante gran parte de la primera parte el Tenerife llevó la iniciativa de un encuentro en el que la pelota apenas transitó por la medular. Los blanquiazules intentaron buscar un juego más directo. De hecho, el peligro que crearon casi siempre fue en acciones a balón parado, faltas laterales o saques de esquina, y remates de cabeza que no encontraron el camino de la portería amarilla.

Ese fue el guion del choque hasta que se superó la media hora de juego. Justo cuando llegó el minuto 30, el colegiado de la contienda, Arcediano Monescillo, se equivocó en una acción clara. No pitó un claro penalti de Fabio, quien se tiró a ras de suelo a cortar un centro de Vada y evitó que el balón pasara con su brazo izquierdo. El trencilla primero sí que estimó que la jugada era merecedora de pena máxima, pero una vez la revisó en el monitor del VAR, rectificó su primera apreciación.

Aún así, los visitantes estaban mereciendo el gol y se acercó mucho Sol en el 36 tras un centro de Moore. El punta, pegado al primer palo, no pudo dirigir bien el esférico.

El Tenerife era muy superior a los locales y merecían romper el marcador a su favor, sin embargo, se acabó el primer acto con el 0-0 inicial. Una primera parte sin brillo y sin fútbol, pero con muchísimas interrupciones.

LAS PALMAS - TENERIFE
Un instante del UD Las Palmas – CD Tenerife. LALIGA

‘Cantada’ monumental de Ortolá

La segunda parte no pudo empezar peor para el Tenerife. En un saque de esquina de la UD Las Palmas, Adrián Ortolá le regaló el 1-0 al equipo amarillo. Ellos intentaron poner un centro al corazón del área blanquiazul, pero el esférico se desvió al golpear en la espalda de un jugador tinerfeñista. El balón se elevó y fue a caer junto al primer palo de la portería tinerfeña. Ortolá intentó o desviarlo a córner o atraparlo, pero no hizo ni una cosa ni otra y el meta catalán acabó marcándose en su propia meta para estupor de sus propios compañeros, del rival y de todo el mundo. Una pifia grosera que dejó noqueado al Tenerife.

Fran Fernández intentó que sus jugadores reaccionaran cambiando a Vada, que había jugado bien en la primera parte, por Shashoua. Minuto 57.

El plan de partido en ese momento para la UD era perfecto, porque carecía de prisas y estaba cómodo con su 4-5-1, mientras que el Tenerife empezó a mostrarse impreciso y muy fallón. Fernández volvió a hacer cambios para intentar que su equipo saliera del shock que le produjo el autogol de Ortolá. Entraron Jorge y Bermejo y se fueron Nono y Suso. Shashoua se fue a la derecha, Bermejo a la izquierda y Jorge se colocó arriba junto a Fran Sol.

En el último cuarto de hora, el Tenerife superó el mazazo y volvió a controlar el partido. Poco a poco los de Fran Fernández volvieron a acercarse a la meta amarilla y las ocasiones volvieron a aparecer. Por ejemplo, Jorge Padilla tuvo el empate en sus botas, pero Vallés se lo negó cuando se hizo gigante en su meta y le paró el disparo al majorero. Fue Shashoua el que se echó al equipo a la espalda para intentar lograr, sin éxito, el empate.

Durante los últimos minutos, Fran sacó a Aitor Sanz y a Jacobo, para intentar a la desesperada lograr la igualada, pero Las Palmas tiró de veteranía y supo retener un partido que inexplicablemente Ortolá regaló al eterno rival.