
Las medidas más restrictivas adoptadas por el Gobierno de Canarias en Tenerife y que entraron en vigor el pasado sábado siguen levantando opiniones más o menos encontradas. Una amplia problemática que DIARIO DE AVISOS ha tratado con referentes del ámbito sanitario, económico y social de la Isla.
El Jefe de la Sección de Epidemiología del Servicio Canario de la Salud (SCS), Amós García, afirmó que “hay que tener muy claro que si se producen contagios es porque hay contactos sin protección”. Recordó que los casos en Tenerife están muy vinculados a reuniones familiares y sociales, por tanto, insistió en que “no olvidemos que en el ámbito familiar se producen más casos por una falsa sensación de seguridad. Hace que nos sintamos más seguros y que bajemos la guardia, incluso también en las reuniones entre amigos. Por tanto, en todas las reuniones que se celebren debemos cumplir las normas. Con las anteriores medidas se mantuvieron los contagios pero no bajó la curva, por lo que nos obligó a tomar medidas más drásticas”. Si en dos semanas no se ve una mejora en los resultados, desde el Gobierno “habrá que ir arbitrando otro perfil de decisiones” más duras. “Estamos en una pandemia, con una situación gravísima, en unas condiciones excepcionales, y cuando menos bromas y concesiones tomemos con el bicho, mucho mejor”, finalizó.
Por otro lado, el secretario general de UGT Canarias, Manuel Navarro, manifestó que “ha hecho falta pedagogía a la hora de explicar las consecuencias tan dramáticas que tiene esta pandemia” y apeló a la “responsabilidad individual a la hora de tomar las medidas de prevención”, así como que “en algunos casos pudo haber dejación de funciones en el cumplimiento de las normas” también por parte de las autoridades.
“Tenemos una gran incertidumbre, apostábamos por la responsabilidad personal y social a lo largo de este tiempo y que deberíamos acatar las recomendaciones sanitarias. Sin embargo, en Tenerife nos hemos dejado llevar en la prevención, nos hemos relajado”. Navarro reconoció que “hay un enfrentamiento entre la salud y la economía. pero no estamos sabiendo gestionar la situación”, lamentó. Considera que las medidas y restricciones sanitarias “han estado siempre ahí”, pero “también ha habido una cierta pasividad a la hora de cumplir las normas y tenemos un gran problema del que dependerá el futuro económico más próximo”.
Para el secretario de UGT, la sociedad tinerfeña “no ha estado a la altura de las circunstancias en su responsabilidad individual, y debemos ser más exigentes con el cumplimiento de las normas, aunque también, a nivel administrativo, el Gobierno de Canarias y el resto de administraciones debieron ser más hábiles”. Se han tomado unas medidas “que pueden ser injustas con ciertos sectores económicos, como la hostelería y el comercio, pero hemos llegado aquí porque algunos individuos no han estado a la altura”.

Todavía hay desconcierto
Por su parte, Estefanía Hernández, alma mater del Mercado Nuestra Señora de África, incidió en el “desconcierto” que las nuevas restricciones suponen para los ciudadanos y en especial para el pequeño y mediano comercio.
“Molesta que estén para atrás y para delante en la toma de decisiones. Todo el mundo está desconcertado, sin saber qué pasa, por que parece que las propias autoridades no se aclaran. Si creían que debían tomar medidas más estrictas, hubo que sacarlas antes, y que no nos mareen más, si cabe, cuando ya estamos cansados y agotados tras nueve meses”.
Desde La Recova de Santa Cruz “muchas familias con pequeños y medianos comercios sentimos impotencia, porque no sabemos a qué atenernos, si podremos continuar abiertos, si tenemos que enviar a nuestros trabajadores al paro… Vemos muy oscuro nuestro futuro”, lamentó.
Para Hernández, “no tiene sentido y crea desconcierto que el jueves se tomen unas medidas y el viernes otras más duras en Tenerife”. Tampoco entendió cómo se ha permitido que los tranvías y las guaguas “circulen llenos de gente o que las grandes superficies estuvieran a tope, parece que se ensañan con nosotros”. Aseguró que “los políticos han dejado ir la situación y ahora tenemos que combatirlo, pero con unas directrices claras”.
Por último, Carlos Quintero, representante de la Asociación Canaria de Empresas de Ocio y Restauración (Aceor), aseguró que “sabemos que la situación está complicada” y apeló a “la conciencia social para intentar meterla en camino”. El porcentaje de contagios en el sector ha sido muy pequeño, “pero como el resto, las restricciones nos afectan a todos y en nuestro caso nos limitan mucho a la hora de la facturación”.
Quintero no cree que se esté castigando al ocio y la restauración y abogó por “sentarse y dialogar con la Administración, tendiendo la mano, buscando soluciones conjuntas, intentando entre todos llevar el barco a buen puerto”. Recuerda que “si pasamos de los 50 casos por cada 100.000 habitantes automáticamente muchos países extranjeros pondrán restricciones a sus viajeros para que vengan al Archipiélago, lo que supondría un grave problema para la zona sur de Tenerife y al resto de Canarias. Al final se trata de ser conscientes de que estamos en una situación muy complicada y entre todos debemos sacarla adelante”, finalizó Quintero.





