la laguna

Las Chumberas empieza a ver el final de la “pesadilla” que se inició en 2009

El arranque ayer de los trabajos de demolición de los primeros diez bloques de la urbanización supone un paso fundamental en la lucha que los vecinos impulsaron para lograr sus nuevas viviendas
Detalle de la demolición. / SERGIO MÉNDEZ
Detalle de la demolición. / SERGIO MÉNDEZ
Detalle de la demolición. / SERGIO MÉNDEZ

Los vecinos de Las Chumberas comienzan a vislumbrar el fin de la pesadilla que se inició en el año 2009, cuando se confirmó la presencia de aluminosis en sus viviendas y comenzaron los desalojos de las más afectadas, así como la lucha vecinal para lograr la financiación de las administraciones para la reconstrucción de sus nuevos inmuebles.

Tras 12 años de lucha, anuncios varios y maraña burocrática, los vecinos por fin vieron iniciarse sobre el terreno, en septiembre de 2020, los primeros pasos del proyecto de reposición y reurbanización de la zona. Una cita histórica que se consiguió después de que el nuevo Gobierno local (PSOE, Unidas se puede y Avante) lograse firmar un nuevo convenio en Madrid, en octubre de 2019, que desbloqueó la situación en la que se encontraba el proyecto, al aplazarse el reintegro y la justificación. El proyecto dio ayer otro paso decisivo con el inicio de la demolición de los primeros diez bloques, correspondientes a la primera fase del proyecto.

El arranque de estos trabajos congregó al alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez; el presidente del Cabildo, Pedro Martín, y el del Gobierno canario, Ángel Víctor Torres, así como a concejales y vecinos, que quisieron ser testigos directos del inicio de la demolición. Un acto que los vecinos vivieron con mucha emoción, ya que suponía la despedida definitiva de sus hogares, lo que les trajo muchos recuerdos; pero con la ilusión y la esperanza de poder recibir pronto las llaves de sus nuevas casas y de poder volver al barrio donde tantos años vivieron.

“Hoy [ayer] cerramos un ciclo que durante mucho tiempo los vecinos decían que se había convertido en una gran pesadilla. Por fin hoy comienzan los primeros derribos de esta urbanización, es un primer paso, pero ya se ve claramente la luz del final de este túnel. Serán entre seis y ocho meses de derribo y en dos años y medio verán los vecinos cumplido su sueño”, afirmaba al respecto el alcalde Luis Yeray Gutiérrez.
El derribo de la primera fase supone un total de diez bloques conformados por 160 viviendas, que se sustituirán por dos edificios de nueve plantas, con 118 viviendas uno y 79 el otro. El coste total de esta primera fase asciende a 25.246.320 euros, de los que el Ministerio de Fomento ha aportado el 50% (12.623.160 euros); el Gobierno de Canarias, el 35% (8.836.212 euros); el Cabildo, el 10% (2.524.632 euros), y el Ayuntamiento, el 5% restante (1.262.316 euros).

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