granadilla de abona

Aminata Samb: “Canarias no es racista, en cada pueblo hay gente buena y mala”

Aminata Samb, presidenta de la Federación de Asociaciones Senegalesas en las Islas, propone más contactos con las autoridades para frenar la inmigración: “Sabemos lo que pasa aquí y allá”
Aminata Samb. DA

“El principal mensaje que quiero lanzar es que Canarias no es racista”, es la primera frase que sale de la boca de Aminata Samb, presidenta de la Federación de Asociaciones Senegalesas en Canarias y líder del colectivo Yakaar (esperanza) que representa a las mujeres de Senegal en España, cuando se le pregunta por los brotes xenófobos de las últimas semanas en Gran Canaria.

“En cada pueblo hay gente buena y mala, pero en ningún caso se pueden etiquetar estas Islas como racistas, lo que hay es que algunos pocos se aprovechan de la situación para convertir las frustraciones en racismo, pero nada más”, explica a DIARIO DE AVISOS uno de los referentes del activismo contra la xenofobia en España, que reside en Granadilla de Abona después de llegar a Tenerife en 2005.

Samb, que destaca la convivencia multicultural en el sur de la Isla, se muestra en contra de la inmigración clandestina y pide a los gobiernos que faciliten el acceso a los visados. Recomienda a los dirigentes políticos “buscar más” a los colectivos africanos para impulsar medidas que contribuyan a frenar la salida de pateras y cayucos desde el continente vecino.

“Hay que cambiar la forma de hacer las cosas, porque a los organismos de aquí se le escapan muchas claves. Nosotros sabemos lo que pasa aquí y lo que está pasando allá, por eso podemos ayudar, tenemos muchas ideas para detener este fenómeno, pero hacemos lo que podemos, no contamos con medios; nuestra labor la centramos en informar y en sensibilizar para contribuir a una buena convivencia”.

Sobre la situación en que se encuentran numerosos inmigrantes magrebíes y subsaharianos que permanecen en campamentos como el de Las Raíces y que piden viajar hasta la Península para seguir en muchos casos hacia Francia, Aminata Samb afirma que “son chicos que tienen derecho a desplazarse, porque están en una situación muy precaria. Por eso arriesgan sus vidas. A veces no dejan atrás nada, pero a veces dejan una familia que alimentar y arriesgan sus vidas para salvar otras”.

Aminata se opone a las repatriaciones y se muestra partidaria de que los migrantes que esperan una solución en la Isla puedan subirse a un avión para intentar materializar sus sueños. Recuerda que “quien más pierde es el continente africano, los países de origen, porque son jóvenes, inteligentes, tienen fuerza, ganas y formación en muchos casos. Por eso, los que pierden no son los países donde van, sino de dónde salen”.

La líder senegalesa insiste en que los jóvenes que se juegan la vida en un cayuco o una patera “todo lo que quieren es participar en la economía, trabajar, dar esperanza a sus familias y tener una mejor vida. Nada más”. Y subraya que los países donde llegan los van a necesitar después de la pandemia. “La riqueza real del mundo son los jóvenes”, apostilla.

Asimismo, insiste en que demasiados inmigrantes se han dejado la vida cuando perseguían un sueño y otros tantos arrastran graves secuelas físicas y psicológicas después del viaje. “En mi forma de ver la vida, nadie es clandestino en este mundo. Simplemente hay leyes, más o menos justas que se deben respetar. Pero para mí no hay fronteras en ninguna parte. No hay que ver enemigos en este fenómeno, el único enemigo se llama COVID-19”, sentencia.

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