Tacoronte

Rutas de guaguas para los barrios alejados: una demanda histórica en Tacoronte

La plataforma Tacoronte Participa se hace eco de una necesidad que lleva décadas en el municipio: rutas urbanas de guaguas para barrios que se encuentran alejados del casco

La Plataforma se hace eco de una demanda vecinal que lleva décadas: la de mejorar el transporte urbano. DA
La Plataforma se hace eco de una demanda vecinal que lleva décadas: la de mejorar el transporte urbano. DA

Estar aislados, gastar dinero innecesariamente en varios viajes o en taxis, depender de un familiar o irse a estudiar a otro municipio. Esta es la realidad de muchos vecinos de la parte alta de Tacoronte que desde hace décadas reivindican que se atienda una demanda histórica: contar con un servicio de transporte público urbano en condiciones.

Los habitantes de Agua García, Tagoro, La Caridad, Barranco Las Lajas y La Luz son los más afectados. Están cansados de tener que perder su tiempo para poder coger una guagua a horario debido a la escasez de frecuencias (como puede ser la de la línea 023 que pasa por Tagoro), caminar largos trayectos con pendientes pronunciadas o realizar traslados innecesarios.

Fundamentalmente, cuando gran parte de estos usuarios son personas mayores que utilizan el transporte público para acudir a su cita médica, al banco, ir a casa de algún familiar o a realizar un trámite administrativo.

La falta de un servicio adecuado tiene numerosas e importantes consecuencias, porque la población de estos barrios se encuentra desconectada de los centros educativos, servicios públicos, centros de salud y de la red de comercios local, trasladándose a otras localidades cercanas como La Laguna o El Sauzal con los que sí están comunicados directamente a través de una línea de guagua. Prueba de ello es que hay ciudadanos que acuden al ambulatorio de Ravelo, en este último municipio, en lugar de tener su médico en Tacoronte ya que les supone coger dos o más guaguas.

Lo mismo le ocurre a muchos estudiantes, que optan por inscribirse en los institutos de ambos municipios para poder cursar el Bachillerato.

Esta situación produce un gran estancamiento económico y social en estos barrios, en los que viven 8.156 personas según la estadística de población publicada en la sede electrónica del Ayuntamiento de Tacoronte. La cifra representa casi un tercio de los 24.201 habitantes que tiene el municipio.

Escrito presentado al Ayuntamiento

La Plataforma Tacoronte Participa se ha hecho eco de esta demanda ciudadana y ha presentado días atrás un escrito en el registro de entrada del Consistorio para solicitarle a sus responsables que se tomen medidas urgentes en este sentido, ya sea con rutas urbanas, contratando a la empresa TITSA a través de un convenio con el Cabildo de Tenerife, o bien presentando una oferta pública de licitación a una empresa privada de microbuses que, en lo posible, planifique las rutas consensuadas con la ciudadanía.

“Todos estos barrios son parte de Tacoronte y tienen los mismos derechos, dado que también pagan sus impuestos para recibir a cambio servicios de calidad en lugar de sentirse marginados”, subraya el colectivo en el escrito presentado.

Esta deficiencia, que data de muchos años, por no decir décadas, limita a los vecinos en su día a día sin duda. Sin embargo, según la plataforma, “lo peor es que está frenando gravemente el crecimiento conjunto del pueblo. Cualquier conversación que se mantenga con los comerciantes acaba criticando la falta de conectividad, interna y con otros municipios. Así no acude aquí la gente, y por lo tanto no se consume ni se invierte, no beneficia el turismo patrimonial, y no se convive en este lugar hallándonos todos alejados unos de otros”.

Por todo ello, sus integrantes le requieren al grupo de gobierno que no demore más la búsqueda de una solución para mejorar el transporte público urbano puesto que ello repercutirá en la calidad de vida y la economía familiar y local, movilizando gente y conectando los barrios más aislados del casco. En definitiva, que ofrezca, de una vez por todas, un servicio de guaguas “después de toda una vida sin él”.