garachico

Un libro que nace de la amistad y los recuerdos

El escritor y periodista Carlos Acosta resume en más de cien páginas basadas en artículos de prensa, los 18 años en los que su amigo Lorenzo Dorta fue alcalde de la Villa y Puerto
Carlos Acosta y Lorenzo Dorta comparten cada mañana el cortado en la plaza de Garachico. Fran Pallero
Carlos Acosta y Lorenzo Dorta comparten cada mañana el cortado en la plaza de Garachico. Fran Pallero
Carlos Acosta y Lorenzo Dorta comparten cada mañana el cortado en la plaza de Garachico. Fran Pallero

Se conocen desde hace más de 70 años, cuando eran niños y jugaban juntos. Una amistad que nunca se perdió, por el contrario, se reforzó con los años. Siguen siendo compinches, comparten el cortado en la plaza cada mañana y ahora uno ha escrito un libro sobre el otro, algo que los llena de orgullo a ambos.

Recordando el pasado de Garachico es el libro del escritor y periodista garachiquense Carlos Acosta basado en los artículos de prensa de los 18 años en los que su amigo Lorenzo Dorta fue alcalde de la Villa y Puerto.

La idea surgió cuando Carlos vio el libro El Icod de Don Julio, publicado por el cronista oficial de la Ciudad del Drago, José Fernando Díaz Medina, sobre Julio Arencibia Montesdeoca, quien tras la Guerra Civil detentó el poder municipal durante seis mandatos consecutivos.

Entonces se cuestionó “¿por qué Garachico no podía tener un libro sobre Lorenzo Dorta que tiene un itinerario similar?” Y así surgió la idea. “Puede parecer envidia pero en realidad la palabra correcta es emulación”, aclara el periodista del desaparecido diario La Tarde.

El proyecto coincidió con el hecho de que Carlos guardaba los recortes de periódicos “por una de esas muchas manías que tenemos las personas de guardar las cosas del pueblo, sobre todo, cuando como yo, sientes un cariño muy especial, y además piensas que la gente tiene muy poca memoria y se olvida de todo”.

El libro abarca los artículos publicados en la prensa tinerfeña desde el 22 de septiembre de 1969 hasta el 30 de junio de 1987 aunque muchos recortes del año 1971 se extraviaron.

Durante este tiempo en los que Dorta estuvo al frente de la Alcaldía, el municipio experimentó importantes avances “porque además, la suerte quiso unirse al trabajo intenso de nuestras autoridades y nuestros vecinos”, dice Acosta. Fueron años en que se llevaron a cabo obras muy significativas de diversa índole y que también desfilaron por Garachico importantes escritores, pintores y músicos, además de políticos nacionales y extranjeros, como el entonces presidente Adolfo Suárez, por citar algunos ejemplos.

En 1973 el Cabildo le concedió a Garachico un premio dotado con 500.000 pesetas al considerarlo la localidad más bella de la Isla y años después le fueron otorgados otros por el Ministerio de Turismo por el mismo motivo. En sus 18 años de Alcaldía se creó la cofradía de pescadores, el polideportivo, el barrio El Volcán, la residencia de ancianos, el colegio de Formación Profesional y se le concedió el título de Fiesta de Interés Turístico Nacional a la Romería de San Roque.

También se recuperó la llamada Puerta de Tierra, las fiestas del Cristo, y se estableció una estrecha relación con Venezuela y con la asociación ‘Amigos de Garachico en Venezuela.
No obstante, el periodista también rememora otros acontecimientos no tan gratos como el enfrentamiento con Los Silos por el barrio de La Caleta y el intento del entonces alcalde Gaspar Sierra, para que las dos parcelas que conforman este barrio pasaran a depender únicamente de este municipio.

Presentación

El libro será presentado en la plaza de Arriba de Garachico el próximo domingo a las 12.00 horas. Hablará la exrectora de la Universidad de La Laguna Marija Tejedor y el autor y se contará con la actuación de un dúo musical y profesores del Conservatorio.

“Ahora le falta uno sobre mi etapa como consejero en el Cabildo de Tenerife, de la Mancomunidad y del Consorcio Isla Baja”, le sugiere el exalcalde.

Acosta sonríe. Todavía tiene pendiente de publicar la segunda edición de Apuntes Generales sobre la historia de Garachico, ya que la primera se encuentra agotada.
“Tiene 91 años y dice que no tiene mucho tiempo aunque su cabeza está perfecta y camina rapidísimo”, bromea Lorenzo.

TE PUEDE INTERESAR