polÍtica

Tres días que reforzaron al Gobierno

Ni CC ni PP debilitaron al Ejecutivo durante el Debate sobre la nacionalidad, que acabó ayer con la votación de las resoluciones
Imagen del presidente Ángel Víctor Torres durante el debate. Sergio Méndez

Circula un tuit por las redes de Antonio Pascual, profesor, periodista y mordaz tuitero, donde dice: “Barragán/Pablo Rodríguez y Australia Navarro de oposición. En algo tenía que tener suerte Ángel Víctor”. La vida es siempre un poco más compleja que un tuit ingenioso, pero el comentario de Pascual le hace bastante justicia a la realidad del Debate sobre el estado de la nacionalidad: la oposición ha sido incapaz de generar fisuras en el Pacto de Progreso y de alterar la imagen que Ángel Víctor Torres quería proyectar: la de un presidente entregado y resistente a la cabeza de una situación excepcional. Y con este aroma flotando en el ambiente transcurrió ayer la última jornada del Debate.

En las semanas normales de Pleno, que dura dos días, uno ya tiene tendencia a dispersarse el segundo. Imaginen si la cosa dura tres. Ayer ya habían desaparecido los periodistas que el martes llenaban de vida el palco y solo quedaban los de siempre: los funcionarios del Servicio de Publicaciones, un par de periodistas y el viceconsejero de Relaciones con el Parlamento, Manuel Marcos, mirando la sesión desde la zona central con aire de venerable senador romano. Había tres opciones: o acercarse a la máquina de café para ver si le contaban a uno algo interesante; conversar en el patio con intenciones de hacer un sesudo análisis político, o quedarse escuchando el debate sobre las propuestas de resolución de los partidos políticos antes de la votación final.

Como es cosa seria, me quedé escuchando. Y no estuvo mal el debate. El portavoz del PP, Hipólito Suárez, empezó tirando de tópicos y dijo que el Pacto de Las Flores se estaba quedando “marchito”. Pero luego ofreció un discurso bien articulado de fuerte pulsión social, lleno de datos que mostraban la mala realidad socioeconómica del Archipiélago. En paro, pobreza, escolarización de 0-3 años, infraestructuras sociosanitarias… E hizo olvidar, por un momento, la pésima actuación parlamentaria que tuvo el martes Australia Navarro.  Oyendo a Suárez, uno podría imaginar que aún queda alma demócrata-cristiana en el PP. Pero claro, luego aparecen en televisión Isabel Díaz Ayuso y Toni Cantó y se borra la ilusión.

Quizá porque estuvo bien, fue implacable con él la portavoz socialista, Nira Fierro, que le recordó a Suárez los “recortes” sociales que hizo su partido durante la crisis anterior, mientras reivindicaba la importancia del aumento de inversión actual en el ámbito educativo, algo cuya trascendencia relativizó el diputado del PP. Fierro estuvo bien, con un discurso trabajado de aroma socialdemócrata donde apeló a proteger a la “clase trabajadora”, reprochó al PP sus incoherencias en materia migratoria -pidiendo derivaciones aquí y rechazándolas en Madrid- y les recordó, en un giro de pensamiento autocentrado, que “Canarias no se va a mover de donde está. Así que ubíquense”. También se refirió a CC como el “resto de la derecha”. Sobre Blas Acosta no dijo nada.

De CC vino también otra mejora sustancial en la oratoria. Porque Rosa Dávila comunica mejor que José Miguel Barragán, que debatió el martes con Torres. Y también tiene más conchas que un galápago. Mientras CC maniobra allí donde puede para recuperar alguna pizca del poder perdido, como en Santa Cruz o en la más deslucida moción de censura de Fuerteventura -donde han tenido que ceder la presidencia a AMF-, en el parlamento desempeñan el papel de oposición responsable que “tiende” la mano. Y ayer iban a apoyar casi todas las resoluciones del Gobierno, a pesar de que la mayoría de las suyas habían sido rechazadas por los partidos del Gobierno, con un “sectarismo” que servía para “quitarle la careta” a Ángel Víctor Torres, cuya imagen amable se difuminó por un momento y cogió el aspecto de un guardia rojo maoísta.

Mientras, en el Pacto de Gobierno reina la armonía, aunque eso sea siempre peligroso. “Es usted uno de los mejores presidentes de la historia de Canarias”, decía Jesús Ramos Chinea, diputado de ASG. “Quedan muchísimas cosas por mejorar”, decía María del Río, de Sí Podemos Canarias, autocrítica por un lado, pero defendiendo que en la Consejería de Derechos Sociales se está haciendo “un trabajo más que digno”. Carmen Hernández, de NC, decía que se acuesta “tranquila cada día sabiendo que hay un Gobierno que cumple con sus compromisos”. Hernández, que es una política con sustancia, decía algo significativo: más allá del rifirrafe político, las grandes decisiones de estos meses han sido ratificadas por unanimidad en el Parlamento. Y avisó de algo preocupante: dentro de unos meses, cuando decaiga el estado de alarma y su blindaje antidesahucios, mucha gente podría verse en la calle. “Habrá que declarar la emergencia habitacional si es preciso para evitarlo”, explicó mirando al vicepresidente, Román Rodríguez, que también es el líder de su partido.

Resoluciones

Al final se aprobaron más de 200 resoluciones. Sobre todo, de los grupos de Gobierno y de Cs. En sanidad, por ejemplo, se pide al Gobierno autónomo luchar contra el déficit de financiación sanitaria que sufre el Archipiélago, manteniendo el carácter público de los centros sanitarios, revisando los conciertos con la privada y reforzando los planes para bajar las listas de espera.

También se le pide al Ejecutivo que desarrolle definitivamente los planes de salud mental, el plan de enfermos crónicos y el plan de lucha contra la diabetes.
Asimismo, la Cámara respaldó una propuesta de Agrupación Socialista Gomera para que se apruebe la ley de la Renta de la Ciudadanía Canaria y conseguir desarrollar plenamente la Ley de Servicios Sociales de Canarias en colaboración con las entidades locales.

CC tuvo el apoyo unánime del Parlamento para que se inste desde Canarias al Gobierno central a que cumpla en los Presupuestos Generales del Estado todas aquellas partidas económicas que recoge el Estatuto de Autonomía y el Régimen Económico y Fiscal. Se respaldó la resolución de Ciudadanos

Respecto a las migraciones, la Cámara pide al Ejecutivo regional que Canarias sea una plataforma humanitaria y que se inste el Ejecutivo autónomo a que se apoye la habilitación de los recursos que garanticen la atención a las personas migrantes en condiciones dignas y de respeto a los derechos humanos, incluida la prestación de servicios de asesoramiento jurídico, integración y acompañamiento. También se solicita la activación de todos los mecanismos de gestión relacionados con la vigilancia, el acogimiento, la repatriación, la derivación y el tránsito reglado al resto del territorio nacional y a la Unión Europea, rechazando el Pacto de  Asilo y Migración que propone la Comisión Europea. Y así otras tantas en gestión de fondos europeos, educación, deportes…

TE RECOMENDAMOS