Arona

Débora: madre soltera, con hijo dependiente, será desahuciada en Tenerife

Débora se enfrenta al lanzamiento el próximo 13 por impago a una entidad bancaria que le alquiló en 2015 una vivienda que no disponía ni de agua ni luz, al carecer de cédula de habitabilidad


Débora ya organiza sus pertenencias ante la llegada del alzamiento / DA

Los desahucios no paran en Tenerife, pese a que teóricamente una moratoria del Gobierno de España los impedía ejecutar en plena pandemia. El próximo día 13, Débora y su hijo de 10 años tendrán que dejar la vivienda que alquilaron en Costa del Silencio hace seis años. Un lanzamiento que fue pospuesto por el Juzgado número 4 de Arona para ese día, a las 10 de la mañana, tras no ejecutarse el 21 de abril como estaba inicialmente previsto.


La entidad demandante denunció a Débora por impago, aunque ella afirma que si devolvió los recibos de cobro es porque nunca le contestaron a sus demandas de reformas necesarias en una vivienda que tiene humedades y no dispone de agua y luz. “No sé cómo terminé en un piso que era del banco y que un amigo le dejó a un amigo. Me hicieron el contrato de alquiler y el primer problema fue la contratación de los suministros, que era mi problema, me dijeron. Y era imposible de poner, ya que la vivienda ni siquiera tenía cédula de habitabilidad como supe después. Conseguí poner un contador de luz con mil peripecias y el agua la tuvimos que poner de manera ilegal. Además, cuando vi que no podía poner el agua y la luz, les dije que me cambiaran la vivienda, pero ofrecieron un estudio de 20 metros”.


Relata Débora que aún así la entidad facturaba su alquiler “hasta que vi que me habían tomado el pelo y fui a denunciar las irregularidades al Juzgado. Después de un largo tiempo se archivó mi denuncia, según ellos porque no localizaban a la entidad, cuando yo les había facilitado contrato y todos los teléfonos que tenía del banco, y qué curioso no dieran con ellos. Porque a mí sí me localizan para el desahucio que tengo el próximo 13 de mayo”, manifestó sorprendida ante el proceder judicial.


Ante la inminencia del alzamiento – “no será el primero en este edificio”, comentó- Débora no sabe a dónde irá, porque “desde el Ayuntamiento de Arona me dicen que renueve la solicitud que hice hace 10 años para una vivienda de protección oficial (VPO) que llevan más de 30 años sin construir, para que quede constancia, pero comprenderá que no tengo ninguna moral de que eso suceda”.


“Solo dispongo de 430 euros que me pagan del paro, pero no tengo ninguna ayuda al alquiler ni del Ayuntamiento ni del Gobierno; aquí los alquileres estaban a 700 euros y ahora a 560 un estudio con una sola habitación. Además, sin trabajo ni avalista nadie te alquila”, comentó, recordando que “a mi hijo le han diagnosticado un trastorno de déficit de atención, pues tarda tres horas en hacer un trabajo que otro niño hace en 15 minutos. Tengo que atenderle, por eso no puedo trabajar. Estoy a la espera de la valoración de grado y de la dependencia”.


Hasta la llegada de la anterior crisis económica de 2008, Débora trabajaba en el sector hotelero, pero “al quedarme sin trabajo como otras tantas personas” tuvo que devolver la casa que tenía hipotecada con el banco “pensando inocente de mí que iba a ser mejor para mi hijo que tenía poco más de un año”. “De buena fe abandoné el piso que con tanto esfuerzo había pagado durante más de 10 años para quedarme en la calle y con una deuda de 12.000 euros. Estuve en casa de un familiar mientras pude y luego tuve que buscar la forma de poder dar un techo a mi hijo. En 2015 encontré este piso, gracias a un amigo, y ahora, de nuevo, me veo en la calle sola y sin ayudas”.

Manifestación el día 18 frente a Presidencia de las plataformas antidesahucios

A pesar de la moratoria del Gobierno para que se paralicen los desahucios, continúan los fondos buitre presentando demandas de desahucio sin piedad en Tenerife. “El martes, un padre en Santa Cruz se va a ir a la calle salvo milagro que lo remedie, el día 13, África y su hijo menor, de Costa del Silencio, pueden correr la misma suerte, y el 14 otra vez en Santa Cruz otra madre joven va por el mismo camino”, recuerda Eloy Cuadra, activista antidesahucio.


“Pese a que el decreto del Gobierno de Sánchez y el programa ProHogar del Gobierno de Canarias lo dicen bien claro: nadie en la calle sin garantía habitacional, la realidad dista mucho de asemejarse a lo que se escribe. Depresión, ansiedad, separaciones, problemas familiares… es lo mínimo que suelen sufrir las personas que se ven amenazadas de irse a la calle. Así, en la Plataforma 29-E y el colectivo El Pueblo Tiene Hambre aún seguimos esperando respuesta de las administraciones con las que nos hemos reunido. Por eso el día 18, a las 11.00 horas, nos manifestaremos frente a Presidencia del Gobierno de Canarias”, señalan.