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Nadia de Santiago: “Necesito interpretar para vivir”

La actriz madrileña, que acude al Festivalito para participar en La Palma Rueda, acaba de terminar su participación en la serie 'El tiempo que te doy', en la que actúa y dirige
Nadia de Santiago participa en un rodaje del Festivalito de La Palma. / Virginia Park

Por Benjamín Reyes

Nadia de Santiago (Madrid, 1990) se dio a conocer con Alatriste (2006) y dio la campanada con Las trece rosas (2007), con la que consiguió una nominación como actriz revelación en los Goya, aunque antes ya había tenido apariciones en Vida color (2005) y Otros días vendrán (2005). Y también figura en el elenco de La hora fría (2006), del canario Elio Quiroga. Asimismo, es conocida por sus intervenciones en series como Amar es para siempre y Las chicas del cable. Vivaracha y entusiasta, llega al Festivalito de La Palma para presentar su primera película como protagonista Ali (2011) y participar en un rodaje de La Palma Rueda. En otoño presenta la serie El tiempo que te doy, bajo el paraguas de Netflix, en la que actúa y dirige.

-¿Es su primera vez en el Festivalito?

“Sí. Conocí a José Víctor Fuentes, el director del Festivalito, en MiradasDoc y me propuso venir a La Palma. Muchos compañeros míos de la Península han estado aquí. El Festivalito tiene fama de ser muy creativo y punki. Acabo de llegar y ya tengo un rodaje. Participaré en un coloquio tras la proyección de Ali, una película a la que le tengo un especial cariño porque fue mi primer protagonista y me encanta mi personaje”.

-Ahora vive en Lanzarote.

“Sí. Vivo en Lanzarote porque necesito desconectar. Antes de la pandemia iba una vez al mes. Ahora alterno mi vida en Lanzarote con el trabajo en Madrid. Acabo de terminar una serie para Netflix, que se estrenará en otoño, y todavía no he asimilado que vivo en Lanzarote. En el verano tendré tiempo para descansar”.

-¿Cómo se llama la serie?

El tiempo que te doy. Es una serie de 10 capítulos de 10 minutos de duración. Es un nuevo formato que quiere lanzar Netflix. Este proyecto surge porque tengo una productora con la que hacía cortometrajes para entretenerme y ellos estaban buscando a alguien que manejara el formato corto. Hablé con mi equipo, Inés Pintor y Pablo Santidrián, y presentamos dos propuestas. Los tres somos creadores y productores ejecutivos. La serie es un duelo sentimental, en el que jugamos con el presente y el pasado, en la que la protagonista cada día intenta pensar un minuto menos en su expareja”.

-¿Cuál es su rol en Ali?

“Me encantó hacerla. Es una de mis películas favoritas. La hice en 2011 y fue mi primer protagonista en el cine. La haría una y mil veces. La historia se cuenta a través de los ojos de Ali. Estuvimos dos meses rodando en Sevilla con Paco Baños. Trabajar con Verónica Forqué fue un sueño hecho realidad”.

Es la primera vez que la actriz madrileña acude al Festivalito. / DA

– Participó en Alatriste, la película con más presupuesto del cine español hasta 2006 [Ágora ostenta ahora ese récord]. ¿Cómo es trabajar en una producción de ese calibre?

“Tenía 16 años y no tenía la conciencia que tengo ahora. Notaba que era algo muy grande. Yo hacía de Elena Anaya de pequeña. Hicimos un trabajo de parecernos en los gestos. Tuvimos mucho tiempo para ensayar. Contábamos con un vestuario increíble. Fue muy divertido interpretar con una manera muy concreta de moverse y de vestir”.

-Luego participó en Las trece rosas (2007). ¿Fue la película que le catapultó?

“Nunca me he sentido catapultada hacia ningún lugar. Me siento una persona muy afortunada. Me gusta mi trabajo. Necesito interpretar para vivir. Sí es verdad que me ayudó que me nominaran al Goya a actriz revelación con 18 años. Es inusual conocer a tu personaje y aquí me pasó. Mi personaje vivía en aquel momento: Mari Carmen Cuesta. Era muy duro lo que ella contaba: oír cómo mueren tus compañeras”.

-Ha trabajado en series muy dispares, Amar es para siempre o Las chicas del cable, dirigidas a públicos muy diferentes. ¿Cuándo actúa piensa en el público?

“No soy consciente. Cuando actúo no pienso en el exterior. Estoy tan obsesionada con encarnar el personaje que no reparo en eso. Las chicas del cable ha llegado a 190 países. Eso es increíble. Hice una serie para Disney Channel, Cambio de clase, en la que tenía que hablar a una ventana. Era un reto. La cosa es interpretar”.

-Me llama la atención de su filmografía que forme parte del elenco de Parada en el infierno (2016), una película de serie B.

“Víctor Matellano me lío. Le conocí en un festival de cine y en una comida me ofreció un papel en el cortometraje La cañada de los ingleses. Pensé: no muchas veces voy a poder hacer de sirenita. La caracterización la hizo Colin Arthur (La historia interminable). Luego me propuso salir en La parada del infierno, serie B o serie Z. Le gusta mucho rescatar a actores como Jack Taylor o reivindicar directores como Enzo G. Castellari. Para mí fue un reto porque el rodaje era en inglés y yo no sé hablar en inglés”.

-¿Cuál es su espejo interpretativo?

“Yo misma. Admiro a muchas actrices, pero cuando he intentado hacer lo que ellas hacen no me ha ido bien. No puedo imitar la pelea de Scarlett Johansson en Historia de un matrimonio porque no me va a salir igual. Ella se mueve diferente y tiene un tiempo verbal diferente. Y me va a frustrar. Prefiero recurrir a mi experiencia o si voy a hacer de enfermera hablar con enfermeras. Al final soy yo mi propia herramienta”.

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